Frustraciones?
Cuando era pequeña mi padre me preguntó una vez que qué quería ser de mayor. "Cirujano" le dije. Siempre respondí lo mismo a lo largo de los años. Cuando tenía 17 tuve que dejar de estudiar porque mi hermano, menor que yo, cuando fuera adulto tendría que mantener una familia y por lo tanto era quien debía proseguir con sus estudios; mi padre argumentó que en casa no se podían mantener dos universidades. Cuando tuve casi 20 años el muchachito, con 16, se negó a seguir yendo al colegio. Eran tiempos en que la "chica" nunca era igual al "chico".
No sé si en algún momento idealicé el amor pero lo cierto es que siempre pensé que terminaría enamorándome y compartiendo mi vida con ese alguien que naturalmente sería especial. Lo del amor sí llegó y en más de una ocasión; no de la misma forma, no con igual intensidad... pero llegar llegó. Lo que no cuajó fue el resto de la historia y lo del príncipe (o princesa) con caballo blanco y despertando con un beso quedó en un simple cuento de niños. De quienes me enamoré no eran tan especiales como había imaginado, o sencillamente el amor aún no ha llegado (que todo puede ser).
Durante mucho mucho tiempo escribí, pero no en un blog si no en papel, a solas, privadamente. Sabía que escribía bien y soñaba con que el mundo lo descubriera; eran tiempos de adolescencia en los que todo es posible y nada resulta pedante. Cuentos, historias, novela incluso; resultaba fácil crear y la ilusión rondaba al final del camino. Me presenté incluso en certámenes literarios, creyendo (era muy ilusa entonces) que si valías lo conseguirías; todo una pura falacia: si no tienes padrinos... Así que como siempre llegó el momento de la dura realidad... y dejé de escribir en papel y a mano.
Quise que mi madre muriera en casa, en su casa, como me había pedido en muchas ocasiones cuando aún estaba bien. Ahora está en una residencia de ancianos. No pudo ser. Lo siento mamá.
Siempre he creído en la familia. ¿Qué familia, me pregunto ahora?.
Todo y algo más de lo que he contado parecen frustraciones de una vida, ilusiones y proyectos que quedan en el camino... simplemente porque se termina el camino. Son heridas que quizás nunca terminan de cicatrizar y que sólo nosotros conocemos cuánto nos hicieron gemir en lo más hondo. Son cosas que incluso puede que nunca hayamos contado, o que cuando lo hicimos no encontramos respuesta en quien nos escuchaba "porque todos hemos tenido problemas". Son, en definitiva, cosas que nos marcaron y que solo nosotros sabremos qué significaron en nuestra vida.
¿Frustraciones?. No lo sé, sinceramente no lo sé, pero sí soy consciente que si algunos de esos finales hubieran sido otros, yo sería distinta. No sé si mejor o peor, pero sí distinta.

No sé si en algún momento idealicé el amor pero lo cierto es que siempre pensé que terminaría enamorándome y compartiendo mi vida con ese alguien que naturalmente sería especial. Lo del amor sí llegó y en más de una ocasión; no de la misma forma, no con igual intensidad... pero llegar llegó. Lo que no cuajó fue el resto de la historia y lo del príncipe (o princesa) con caballo blanco y despertando con un beso quedó en un simple cuento de niños. De quienes me enamoré no eran tan especiales como había imaginado, o sencillamente el amor aún no ha llegado (que todo puede ser).
Durante mucho mucho tiempo escribí, pero no en un blog si no en papel, a solas, privadamente. Sabía que escribía bien y soñaba con que el mundo lo descubriera; eran tiempos de adolescencia en los que todo es posible y nada resulta pedante. Cuentos, historias, novela incluso; resultaba fácil crear y la ilusión rondaba al final del camino. Me presenté incluso en certámenes literarios, creyendo (era muy ilusa entonces) que si valías lo conseguirías; todo una pura falacia: si no tienes padrinos... Así que como siempre llegó el momento de la dura realidad... y dejé de escribir en papel y a mano.
Quise que mi madre muriera en casa, en su casa, como me había pedido en muchas ocasiones cuando aún estaba bien. Ahora está en una residencia de ancianos. No pudo ser. Lo siento mamá.
Siempre he creído en la familia. ¿Qué familia, me pregunto ahora?.
Todo y algo más de lo que he contado parecen frustraciones de una vida, ilusiones y proyectos que quedan en el camino... simplemente porque se termina el camino. Son heridas que quizás nunca terminan de cicatrizar y que sólo nosotros conocemos cuánto nos hicieron gemir en lo más hondo. Son cosas que incluso puede que nunca hayamos contado, o que cuando lo hicimos no encontramos respuesta en quien nos escuchaba "porque todos hemos tenido problemas". Son, en definitiva, cosas que nos marcaron y que solo nosotros sabremos qué significaron en nuestra vida.
¿Frustraciones?. No lo sé, sinceramente no lo sé, pero sí soy consciente que si algunos de esos finales hubieran sido otros, yo sería distinta. No sé si mejor o peor, pero sí distinta.





Supongo que todos tenemos frustraciones y muchos proyectos que ya se hacen imposibles...
pero hay que mirar hacia delante siempre.
SOmos afortunados porque podemos desahogarnos con las palabras ¿no?
Un abrazo.
La vida está llena de frustraciones; a veces nos vienen sin buscarlas, como tus estudios sacrificados; otras veces somos nosotros los que decidimos y luego nos arrepentimos, pero ¿sirve de algo mirar atrás ahora que ya hemos andado ese camino? Yo ahora lamento no haber seguido lo que desde niña fue mi vocación: estudiar magisterio. No lo hice porque temía no saber hacerme respetar por los alumnos, y ese temor me hizo dejar de estudiar y no enfrentarme a lo que podría haber sido. Me arrepiento, creo, pero... todo habría sido tan diferente que da miedo pensarlo, porque no sería yo, mi vida habría sido tan distinta que ni idea, habría cometido otros errores y tendría otras frustraciones, pero seguro que las tendría. No hay vuelta de hoja ni hay ensayos en la vida, es duro pero así es. Mejor no pensar en eso y seguir mirando hacia adelante.
Mil besos, Chesana.
Cada pérdida en el camino, cada ilusión rota nos afectan en lo más profundo, nos hacen ser como somos, ni mejores ni peores, pero de vez en cuando crees atisbar por un segundo en el reflejo del espejo aquella que no eres pero pudiste haber sido y duele.
Un abrazo
Llegadas a ciertas edades, todos tenemos a nuestras espaldas historias increibles, de amores y desamores,de puñaladas traperas,de mentiras y soledades,de vejaciones pero también tenemos una parte hermosa,donde alguién nos quiso y nos sacó de aquel pozo tan negro,donde alguién nos dió una mano cuando la necesitabamos....mira el lado bueno de la vida,los reproches y la amargura no nos dan nada.Millllll besitossssss
Esa palabra es muy común en nuestras vidas, una palabra que también no se dice muchas veces, pero si se siente, yo siempre digo que después de una frustración, hay que ser mas fuertes y atacar o tirar hacia otro lado, mucho mejor y no quedarse ahí pensado en ella. Un beso
Es verdad que las frustraciones enseñan y se puede aprender de ellas, pero el grado de desilusión que aportan cuesta superarlo, a veces de forma eterna...Beso
Has descrito el camino de la vida. ¿Cambiaríamos el final de cada historía? ¿Lo haríamos de otra manera? Es siempre a toro pasado. Cuando estás viviendo tu historia lo asumes y mirar atrás con una experiencia vital a cuestas es jugar con ventaja que siempre se conviete en desventaja. El y si... siempre planeará sobre nosotros.
Has hecho lo mejor en cada momento de acuerdo con las circunstancias. Has vivido en una época concreta, y los de tu generación les ha ocurrido lo mismo.
Y ahora te toca vivir algo muy especial, y que estás llevando con esa fortaleza digna de admmiración que tú misma te has labrado a fuerza de apretar los dientes. Cuidate
Bss
si las frustracione paralisan, es terrible; en cambio si nos sirven como experiencia, y tomamos nuevo camino o alternativa, eso es bueno,
saludos
Mira...hay una frase que me encanta y que tiene mucho de verdad: " La vida es aquello que va sucediendo, mientras intentamos hacer otros planes" Es de Jhon Lenon.
Yo creo que todos pensamos que nuestra vida podría haber sido distinta, pero no es culpa nuestra, las cosas van sucediendo de esa manera...lo unico que podemos hacer es tratar de mejorarla en la medida que podamos, que nunca es tarde.
Un saco de besos llenos de cariño
@Laura Caro
Sí somos afortunados Laura, porque en ocasiones si no fuera por la palabra enloqueceríamos.
@Jana la de la niebla
Eso es lo peor: que no hay ensayos y todo va en una sola función de estreno. Complicado esto de vivir.
@Pilar
Sí duele, porque siempre nos quedará la duda de lo que pudimos ser y sobre todo de cuán distinto sería nuestro presente igual... o no.
@midala
Muy cierto lo que dices: el pasado debe quedar siempre atrás porque lo contrario es traer fantasmas al presente.
@Ar@bia
Pero el seguir hacia adelante no implica que olvidemos cómo nos sentimos un día. Pero sí es cierto que nos hace más fuertes.
@Tere-Incisos
Comparto lo que dices en cuanto a la eternidad de la superación. Siempre terminan marcándonos. Bienvenida.
@Katy
Cierto que es jugar con ventaja, pero el ser humano tiende siempre a querer cambiar su propia historia... o al menos pensar en ese "qué hubiera pasado si..."
@enletrasarte(Omar)
Todo lo que paralice y no deje avanzar siempre es malo. De acuerdo contigo.
@Aroma de mujer
Me ha gustado mucho la frase que citas y que no conocía. Y es muy cierta porque la vida es eso.
Chesana: tienes que escuchar a mi tia, es la Dra Guardiola, y dice AYER es pasado MAÑANA es futuro
vive el PRESENTE.
BESOS ... CÚIDATE MUCHO , Y POR FAVOR VIVE EL PRESENTE.
LEONOR
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