Es tan mala la quimio como dicen?

Antes de responder a la pregunta del título, una pequeña aclaración: hay dos tratamientos de quimioterapia, que en realidad es la misma. Una en forma de pastillas y que se suele administrar durante un tiempo establecido por el oncólogo, antes de la operación quirúrgica, y que sirve para disminuir el tamaño del tumor y hacerlo así más asequible y fácil de extirpar.

La otra quimio es la que se aplica despues de la intervención quirúrgica, y que consiste en un tratamiento a base de introducción en el cuerpo (mediante jeringa) de una serie de sustancias cuya finalidad es la de matar las células cancerosas que, digamos, puedan haberse alejado del tumor. De esta quimio es de la que quiero hablar hoy, así que si has llegado hasta aquí buscando información, espero ayudarte. Pero una cosa más: soy de la creencia de que el enfermo, si así lo quiere, debe tener la mayor información posible sobre lo que le pasa o pasará... y hasta donde desee. Es un derecho que nadie le puede quitar, al igual que el de no saber.

Y no te asustes porque aunque no lo creas, podrás con todo y más. Eres más fuerte de lo que supones.

Sí, la quimio es un tratamiento muy duro, complicado de llevar y cuyas secuelas posiblemente padezcas el resto de tu vida. Pero es una de las pocas posibilidades de poder seguir viviendo con calidad de vida. Insisto: no es la solución, pero sí una posibilidad... y no tienes otra, así que déjate de zarandajas como el pensar en no pasar por el tratamiento, usar tratamientos más o menos naturales (hierbas, pócimas o rezos), respira hondo y adelante. Las hierbas posiblemente te ayuden y más adelante te contaré cómo, pero lo único que te va a salvar la vida es la cirugía, los tratamientos de quimio y radioterapia (si el oncólogo lo considera oportuno) y la medicación posterior.

La gente en general y relacionado con el tema de la quimio habla mucho sin tener idea de lo que dice. Todo el mundo conoce a un hermano, primo, tía o vecino que pasó por un cáncer... y está tan bien... que aquello no fue nada. No les escuches. No saben de lo que hablan y seguramente con esas sandeces lo único que harán es confundirte más; más adelante, cuando tú sí sepas lo que es una quimio, te darás cuenta de cuánto daño se puede hacer con la ignorancia.

Durante la quimio, que te la darán en el mismo hospital, en una zona que se llama "Hospital de Día" (no te harán daño, no te preocupes: no duele) encontrarás al mejor personal sanitario que te puedas imaginar; son profesionales que saben lo que hacen y por lo que estás pasando, saben el miedo que tienes, y tratarán de ayudarte. El tiempo diario que pases allí (tómalo con calma: hablamos de horas), procurarán que estés cómoda y te sentirás muy arropada. Seguramente los primeros días irás acompañada, pero después te darás cuenta que puedes ir perfectamente sola. Yo fui sola siempre, tuve algunos problemillas estando allí por culpa del tratamiento y las enfermeras cuidaron de mí.

Te contarán, en el Hospital de Día, que tienes que tomarte unas pastillas que ellos mismos te darán para paliar el malestar que sin duda tendrás. Ten en cuenta que la quimio es una serie de medicamentos, combinados y PERSONALIZADOS para tí sola que van a destruir las células cancerígenas que puedan quedar en tu cuerpo. Oirás decir que también mata algunas células sanas, y es verdad... pero no se puede hacer nada por evitarlo... y al enemigo, ni agua; eso no lo olvides nunca. Tómate las pastillas que te den y cuando te digan que lo hagas. Y si algún día porque te encuentres realmente mal no puedes ir al tratamiento... llámales avisándoles, porque te repito que la dosis que te ponen cada vez la componen ese mismo día y solamente para tí. Si no te presentas y no les avisas con tiempo... tendrán que tirarla (no sirve para nadie más)... y hablamos de muchísimo dinero. Sé responsable.

En las pequeñas instrucciones que te darán el primer día de tratamiento, te contarán que se te va a caer el pelo (para que seas consciente de que tienes que comprarte una peluca, pañuelos, gorros o lo que quieras ponerte. Esta sociedad que se considera tan avanzada, todavía es incapaz de no quedarse mirando a una mujer que vaya sin pelo... sabiendo como saben por qué es. Los hombres en ese sentido lo tienen más fácil. Es muy duro, mucho, llevar peluca "por narices" en septiembre/octubre con el calorazo que todavía hace. El cálculo es que se te caerá entre la segunda y tercera sesión; no dejes lo que tengas que hacer (peluca...) para el último momento porque a mí se me cayó a la segunda semana después de la primera sesión.

Como el tratamiento de quimio dura algunos meses (no hay fechas fijas porque eso también lo establece el oncólogo) -el mío duró cuatro meses y medio- notarás que tu cuerpo cambia sin que puedas hacer nada por evitarlo: te hincharás toda como si te hubieran puesto una goma de hinchar ruedas de bicicleta y alguien soplara constantemente; la comida tendrá un sabor a metálico sin que incluso seas capaz de distinguir sabores; si te afecta a la tiroides empezarás a estar terriblemente cansada, con un cansancio que no se va con nada; se verán afectados órganos con los que alguna vez tuviste problemas (en mi caso y puesto que tengo trepanación de ambos oídos siendo muy pequeña... he perdido muchísima audición); te cambia el carácter y lo que antes te importaba ahora te da igual; te sentirás, a días, tan mal que no querrás más que acostarte... aunque no te duela físicamente nada; si sales a la calle tendrás fotosíntesis (problemas con la luz del sol), así que ponte gafas de sol para aliviar la sensación; se te caerán las uñas de los pies (las de las manos, no) pero no te preocupes que vuelven a salir: procura llevar calzado muy cómodo para que no te duelan tanto); te dolerán las encías así que come "blandito"; no tendrás nunca ganas de comer... pero tienes que hacerlo: recuerda, al enemigo ni agua, y no puedes aflojarte.

Sé que ahora mismo y después de haber leído lo anterior te quieres morir. Pero tienes que conocer a qué te enfrentas; tienes que saber que el enemigo es duro y quiere tu vida; no se la des. Yo pasé por cirugía, por quimio, por radio... hace cinco años ya, y estoy aquí. Tú también podrás. Sé que ahora mismo crees que no, pero podrás, lo sé, PODRÁS.

Si tienes pareja piensa en ella, si tienes hijos... no puedes abandonarles. Y si al igual que yo no tienes a nadie... no puedes rendirte; vas a superarlo, vas a poder con ello y vas a tener calidad de vida. Si bajas la guardia morirás... y no pienso consentirlo. Ese puto cáncer no va a poder contigo. Ya he perdido a demasiada gente por el cáncer y no pienso añadirte a esa lista.

Ahora ya conoces lo que va a pasar, y el miedo siempre aparece ante el desconocimiento. El saber es poder. No lo olvides nunca. Y tú ahora mismo ya puedes con todo.

Pregunta lo que quieras, pero no te quedes con una duda, con el miedo como compañero de vida. Te queda mucho por hacer.

3 Comentarios:

Verónica Calvo 24 de agosto de 2016, 11:56 » ((Responder al comentario)) »

Totalmente de acuerdo con todo lo leído, Chesana.

Te dejo un abrazo inmenso.

Aneth 19 de septiembre de 2016, 0:25 » ((Responder al comentario)) »

Chesana: hola lo primero. No estoy de acuerdo con un punto importante de tu post. El enfermo no es responsable de su curación o no. Por mucho q ponga de su parte no va a tener influencia en lo q tenga que ser que será!

Chesana 19 de septiembre de 2016, 0:49 » ((Responder al comentario)) »

@Aneth

He releído mi post a ver dónde decía yo lo de la responsabilidad del enfermo... y no lo encuentro. Lo que sí he querido decir y me reitero en ello, es que el positivismo, el querer luchar, el que no te disperses en tu pena y pierdas de vista quién es tu enemigo, es importantísimo para salir adelante, y te lo dice alguien que agobiada por el cáncer, por abandonos, por miedo y por un montón de cosas más... pensó incluso en dejar la quimio y dejarse morir en un rincón.

El enfermo, cuando se venga abajo (que se vendrá), tiene que sacar la cabeza y respirar. Eso es lo que he querido transmitir... porque yo lo tuve que aprender sola.

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