El papa Francisco y las cosas del querer

Sabido es por todos que la iglesia católica no es precisamente un ejemplo de modernismo en cuanto a sus creencias y las normas que da a sus feligreses, pero hay veces que riza el rizo de tal forma, que incluso con la mejor voluntad del mundo es difícil entenderles.

Lo último es la prohibición, desde hoy mismo, de esparcir las cenizas de un ser querido en cualquier parte, e incluso de guardarlas en casa.

Vamos a ver. De acuerdo que las directrices del Vaticano son solamente para sus fieles, y que se supone que ellos son libres o no en seguirlas, pero incluso entendiendo que esas normas son solamente para sus "fans"... creo que la iglesia, cualquier iglesia, no debería meterse en algo tan delicado como es lo que cada uno quiera o no hacer con su familia. Respetar lo que el difunto haya dicho en vida, sí, pero que vengan de fuera a decir lo que es pecado o no... pues como que no.

Pero mira, algo "bueno" sale de todo ésto. Con ese comunicado el papa Francisco, aunque veladamente, ha quitado "el pecado" a la incineración, porque aunque no la apruebe explícitamente, parece que la admite como mal menor.

Que quede claro: quiero que me incineren. Lo de esparcir mis cenizas... como que no, y menos en el mar porque siempre he pensado que los pececitos no tienen por qué pagar que yo me haya muerto, ensuciándoles su casa. Lo de que alguien las guarde pues tampoco, primero porque no hay nadie que lo haga y segundo porque es algo que me da repelús; una vez tuve una amiga que tenía a su marido encima de la repisa, en su salón, y cada vez que yo pasaba por delante no podía evitar un escalofrío, así que lo de guardar, no. Al contenedor directamente... eso sí: al rojo (el de desechos peligrosos) que hay que ser ecológicos; prometo no salir a nadie por las noches.

2 Comentarios:

Chaly Vera 26 de octubre de 2016, 2:07 » ((Responder al comentario)) »

Ya que no existe el infiero que me incineren y que las cenizas las lleven a la fabrica de alimentos balanceados para canes, así los que me quieren me verán regado por toda la ciudad y los que me detestan dirán: este sigue siendo el mismo.

Chesana 26 de octubre de 2016, 2:13 » ((Responder al comentario)) »

@Chaly Vera

Pues no estoy de acuerdo contigo, porque los perros tampoco tienen la culpa de tu muerte. ¿Por qué lo tienen que pagar ellos?.

De pequeño debías ser muy travieso, jajajaja.

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