La insensata locura de quienes torean

Siempre me pasa igual: me pongo nerviosa, muy nerviosa, cuando me entero que un toro ha cogido a un torero, y no porque defienda al hombre si no porque no entiendo por qué un ser humano disfruta toreando... y porque me duele que alguien se juegue la vida de una manera tan tonta.

En las fiestas del Pilar, en Zaragoza, un toro se ha defendido como podía ante alguien que no sé bien cómo definir, porque un hombre que ya perdió un ojo en una cornada, que se vuelve a poner delante de un astado, y que hoy recibe otra cornada... en el parche... es difícil de definir sin pasar la línea y propinarle, no ya un golpe por necio, y sí algún que otro insulto. Porque imaginar si esa segunda cornada hubiera sido en el otro ojo, es fácil y dramático porque ahora estaríamos hablando de un torero que se ha quedado ciego.

Y aún hay quien dice que es un héroe. ¿Un héroe de qué?. Un héroe es un valiente que se juega la vida por salvar a otros, pero en absoluto lo es quien se la juega para demostrar ¿qué?. ¿Que es un valiente?. No, es un insensato... y me estoy frenando.

No entiendo esa borrachera de locura y espero no comprenderla nunca. Y que conste que no olvido el sufrimiento de un animal que no hace más que defenderse de una brutalidad que no entiende. Ni él ni muchos.

Y encima se enfadan -los del mundo del toro- cuando la mayoría dice que es obsceno, por ejemplo, utilizar la imagen de un niño de diez años, enfermo de gravedad, que dice que cuando sea mayor quiere ser torero; porque ese infantil deseo no demuestra nada y usarlo para publicitarse o publicitar "su arte" es realmente obsceno se pongan como se pongan.

El otro día y por pura casualidad encontré el facebook de una persona, una amiga, a la que conocí hace muchísimos años y a quien había perdido la pista completamente. Me alegró muchísimo saber que estaba bien, y con esa emoción latiendo me puse a leer lo último que había escrito. Era y es una mujer culta, con carrera y profesión universitaria, y de la que me consideré muy amiga durante bastantes años. Por eso quizás, porque creí conocerla se me cayeron los palos del sombrajo nada más empezar a leer cómo defendía a los toreros porque -decía- lo suyo es puro arte (sic). Una mujer que defendía la vida en todo su concepto, que odiaba el maltrato en cualquier vertiente, que enarbolaba la justicia y la verdad. ¿Cómo se puede cambiar tanto con los años?. El final de esta decepcionante historia es que terminé por cerrar dicha página sin dejar ninguna huella sobre mi paso por allí, porque lo que me salía decir no era "hola, qué alegría me ha dado reencontrarte después de tanto tiempo!", si no "¿cómo puedes escribir lo que has escrito precisamente tú?. Hay veces que es mejor bajar la mirada y seguir andando aunque no haya camino.

En fin, que me alegro de que a ese torero no le hayan dejado ciego a pesar de lo que se está diciendo por ahí fuera... pero no creo que al toro le hayan indultado por su valentía y a lo mejor se lo merecía...

4 Comentarios:

Chaly Vera 16 de octubre de 2016, 16:08 » ((Responder al comentario)) »

Para comenzar se necesitan huevos para enfrentarse a un toro. En una oportunidad iba a pie por un camino y me salio al paso un toro furioso, tuve que correr y trepar a un árbol, como lamente no haber llevado mi pistola.
El torero es una profesión como cualquier otra. Y recuerda que se hombre tiene que llevar el pan de cada día a sus hijos y tu dirás que pudo buscar otra profesión y yo te digo que cada uno se inclina de acuerdo a sus aptitudes.

Besos

Chesana 16 de octubre de 2016, 16:21 » ((Responder al comentario)) »

@Chaly Vera

Yo no veo "esos huevos" por ninguna parte, porque el toro no tiene ninguna oportunidad de ganar. N I N G U N A. A lo más que consigue llegar es a matar a su contrincante y para eso ¿cuántos toros tienen que morir?. Pero siempre, siempre, paga con su vida el divertimento de algunos.

En cuanto a tu trepada al árbol... a lo mejor te colaste en su territorio y no hacía más que defenderlo. Es una posibilidad, porque los toros suelen estar en territorios bastante delimitados aunque sean fincas.

Es como querer alegar que ante un safari para cazar tigres, elefantes o leones, alegar que ante el rifle del cazador QUE SE DIVIERTE MATANDO, el animal tiene alguna oportunidad... la de salir corriendo, claro. El toro ni eso.

Un abrazo.

Pilar V 16 de octubre de 2016, 18:25 » ((Responder al comentario)) »

Me temo que es muy difícil apartar vivencias personales y familiares para ser objetivo con el tema de los toros, ya que desde la objetividad desnuda resulta imposible defender la gusto por torturar a un animal como divertimento por complejo que sea el "arte" para hacerlo.
Pero en todo este debate me preocupa que seamos capaces de equiparar una vida humana con la de un animal, seguramente me falta mucho por evolucionar.

Un saludo

Chesana 16 de octubre de 2016, 21:24 » ((Responder al comentario)) »

@Pilar V

No es cuestión de equiparar Pilar, si no de valorar la vida del animal.

Porque lo que no es factible es que se disfrute con el sufrimiento, sea humano o animal, por el simple hecho del divertimento. El animal no elige; el humano sí. Esa es la diferencia.

Un abrazo.

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