Parte 2: residencias, ancianos, anuncios

Siguiendo con el tema anterior de "Si me llevas a una residencia te desheredo" (ver el anuncio citado aquí más abajo.

En primer lugar quiero responder a los comentarios de Verónica Calvo, Una mirada y Chaly Vera.


Verónica:
Es difícil "verse torpe". Quizás por eso es tan difícil darse cuenta uno mismo cuándo tomar esa decisión. Yo hice, cuando me detectaron el cáncer, Testamento Vital; decía lo mismo que tú: sedación ante dolores, dar mis órganos, no al prolongamiento de vida. Ahora tengo que volver a hacerlo puesto que debido a la quimio mis órganos no sirven para nada (no sé si lo sabías). Mi patóloga (la cirujana que me operó) me dijo algo que desde entonces me preocupa: el testamento vital está muy bien (lo llevan al hospital para que lo incluyan en tu historial), pero... si lo ven. Es decir: al especialista le dan PARTE de tu carpeta, no toda; solamente lo que le interesa, y a lo mejor entre esos papeles alguien considera que ese testamente no es necesario. ¿Se me entiende?. Si quieres saber algo más, pregúntame y te cuento.


Una mirada:
Cuando ingresaron a mi madre en la residencia pública... hacía diez años que no ingresaba nadie en ella. Y está claro que se habían ido produciendo bajas... No sé qué puertas o teléfonos se tocaron, pero está claro que alguno hubo. Diez años.


Chaly
Lo que dices está muy bien pero no es lo que suele pasar. Primero por lo que le he dicho a Verónica: es difícil tomar uno mismo esa decisión porque siempre se verá bien.
Cierto lo que dices sobre que la carga, sea hija o nuera, siempre cae sobre la mujer. En mi caso éramos dos hijos: yo la tuve 7 años... mi hermano no llegó al mes y medio. Creo que el ejemplo sirve.
Lo de que te dejen morir... eso no va a ocurrir por mucho que se lo digas. Es más... cuando te duela... ¿sigo?. Si son buenos hijos harán todo lo que puedan y más por cuidarte lo mejor que puedan.
Una cosa más: lo dicho de palabra no sirve para nada. No lo olvides. Mi madre se pasó media vida diciéndonos que cuando llegara el momento quería morir en su casa (que era la mía, porque es donde vivía), y que nunca la lleváramos "al asilo". Sólo lo escrito, y con reservas, puede llegar a valer.



Y ahora hablemos del anuncio.

Si observais la imagen del mismo, pone la empresa de cuidadores que lo ha puesto. Pues bien, allá que me he ido (cualquiera de vosotros puede buscarla). No hace falta indagar mucho porque lo que buscaba aparece nada más abrirla.

1062 euros al mes por un cuidador/cuidadora interno.

471 euros al mes por un cuidador los fines de semana.

Yo no podría pagar ninguno de esos dos precios. ¿Y vosotros?.




2 Comentarios:

Kasioles 2 de octubre de 2016, 19:32 » ((Responder al comentario)) »

Mi madre no quería ir a una residencia, deseaba morir en su casa y yo pude hacer realidad sus deseos.
A mí también me encantaría morir en mi casa, rodeada de los míos, pero yo no puedo forzar a mis hijos ni tampoco puedo ni debo, hipotecar su vida porque estén pendientes de mí ¡qué se yo la guerra que les puedo dar!
Tú has hecho lo que has podido mientras has estado bien, y de eso debes sentirte orgullosa, luego era necesario que te cuidasen a ti y te has visto sola, en fin, que cada caso es un mundo.
Espero y deseo que todo vaya bien, ya me contarás.
Abrazos.
kasioles

Pilar V 3 de octubre de 2016, 9:34 » ((Responder al comentario)) »

Es este un tema muy complicado, lo que el anciano desea, lo que puede hacer la familia, el dinero con el que se cuenta, el sistema que hace aguas para que otros hagan fortuna.
El pasado queda cada día más lejos, pero no sabemos cómo afrontar el presente.

un beso

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