Lo de Mercadona

Creo que últimamente me estoy volviendo torpe en todos los sentidos, y digo eso porque es como si el mundo fuera por un camino y yo por otro y aunque nos vemos... no nos encontramos. No sé si es que la gente en general se ha vuelto muy irascible con todo y con todos, al tiempo que yo me he reblandecido en mis planteamientos o qué.

Y por aquello de poner un ejemplo sobre lo que quiero decir... hablemos de Mercadona.

Desde hace ya mucho tiempo vengo observando como una "preocupación" (léase con cierto tono irónico) a nivel medios de comunicación sobre lo que se ha dado en llamar "fenómeno Mercadona": un supermercado que nació de una pequeña tienda en un pueblo de Valencia (España), y que se ha convertido en una especie de enseña sobre cómo triunfar a nivel nacional (algo así como lo sucedido con Zara). Y como es sabido que cualquier tipo de triunfo ajeno conlleva la envidia, pues eso: que a ver dónde está la trampa porque -dicen- no es posible que con los tiempos que corren una cadena de supermercados esté ganando cuando todos los demás pierden.

Que quede claro antes de seguir que no tengo nada que ver con Mercadona (ésto para los más suspicaces), ni trabajo ni he trabajado allí jamás, ni conozco a ningún empleado, jefe, proveedor, etc, etc, etc. Simple y llanamente soy una persona que compra allí y que asiste, en cierto modo estupefacta, ante el acoso y derribo de una de las empresas españolas que están dando puestos de trabajo... aquí.

Se habla, por muchos que dicen saber de buena fuente, que los empleados están poco más que con cadenas y mordaza. Que no pueden hablar de lo mal que están trabajando allí, que si lo hacen (lo de hablar mal) les despiden. Naturalmente. ¿En qué empresa del mundo mundial se permite que los trabajadores de la misma despotriquen mientras cobran un sueldo?. Una, solamente quiero una.

Que si trabajan un montón de horas. Que yo sepa... siete al día, pero vamos, diremos ocho para que nadie se altere. Que yo sepa prácticamente en el comercio español se pueden trabajar... todas... aunque no lo admitan. Y ocho horas, que yo sepa, es lo que se ha trabajado siempre sin que haya muertos en el camino. Que cobran muy poco. ¿Perdona?. Para un recién entrado en la cadena, andan por algo más de 1.000 euros (a mí me han comentado que son 1.150 concretamente), y que cuando ya llevan unos años pueden llegar con facilidad a superar los 1.400 €. Los que dicen que esos sueldos son una miseria ¿tienen idea de por cuánto está trabajando la gente?. Que no duran porque a la mínima les despiden. Yo conozco (por ser clienta nada más) a empleados que llevan, mínimo, diez años en Mercadona (y no tengo por qué mentir); cierto que en ocasiones les trasladan de centro, pero algunos se mantienen en el mismo sitio.

Y por último hay quienes comentan que no puedes pedir la baja por enfermedad, y que incluso han visto o conocido a empleados con brazos escayolados y cosas por el estilo. Que yo sepa cualquier empresa, la que sea, si te rompes el brazo te evita hacer cierto tipo de cosas pero no te da la baja para que estés mes y medio en tu casa tocando el piano con la otra mano. Yo al menos nunca he conocido a ninguna en mi larga trayectoria laboral. Es más, he tenido que ir a trabajar con una gripe y su consiguiente fiebre.

Hace ya muchos años trabajé durante uno de mis veranos en un organismo oficial (lo he hecho en varios). El contrato, como es fácil de entender, era precario (de cinco meses exactamente) y el trabajo consistía en estar SIETE HORAS seguidas delante de un ordenador rellenando unas fichas. El contrato decía que podíamos parar durante quince minutos cada dos horas y andar un poco... algo que JAMÁS se nos permitió hacer. Si ibas al aseo tenías que pedir permiso... si tardabas o eso creían, venían a buscarte... y si pedías permiso por segunda vez... te lo denegaban. Únicamente teníamos, a las tres horas de haber comenzado la jornada, veinte minutos para desayunar; si tardabas más en volver, había una advertencia en la que te anunciaban que a la segunda te ibas a tu casa.

Otro verano trabajé seis meses en otro organismo oficial. Faltando mes y medio para la finalización del contrato hicieron unas obras en la sala donde estábamos y en un momento dado tiraron por el suelo un cable; en el instante en que yo pasaba sobre él alguien lo movió levantándolo. Me dí con la cabeza contra la esquina de una mesa; me mandaron a la mutua enseguida donde me vendaron el hombro que me había lastimado y cinco puntos entre la ceja y la frente. Me fui a mi casa. Al día siguiente volví al trabajo y estuve una semana con el ojo morado, cerrado y con puntos y un mes con el hombro vendado primero y con una especie de faja después. Ni se me ocurrió pedir una baja... ni creo que me lo hubieran permitido. Y en ambos lugares, si dabas problemas del tipo que fuera, no te volvían a llamar nunca más. Y lo sabíamos.

Hablan de que en Mercadona hay esclavitud. Lo que yo he contado lo sufrí de primera mano... y eso sí era esclavitud.

Creo y es mi humilde opinión, que la gente que habla y comenta, o no han trabajado nunca y sueñan con utopías o tienen unos trabajos fabulosos donde pueden hacer lo que les venga en gana, cobran unos sueldos de estrellas de cine americano y sus jefes ni van. No encuentro otra explicación.

Y tampoco comprendo esas ganas de "tumbar" a las únicas empresas que están creando puestos de trabajo. Porque cualquier persona que no viva de rentas, sabe perfectamente cómo está la situación laboral de la calle.

Y sí, compro habitual y mayoritariamente en Mercadona porque al cabo del mes me supone un gran ahorro en la compra y eso, cuando no tienes, siempre es mucho. Lo único que no me gusta demasiado es lo de las marcas blancas, pero entiendo que es la forma de abaratar precios... y hay muchas marcas (aunque algunas incluso lo nieguen) que están sobreviviendo gracias a que sus productos están en las estanterías de las grandes superficies, aunque sea en forma encubierta (bajo una marca genérica). Solamente hay que leer la letra pequeña.

2 Comentarios:

Chaly Vera 28 de noviembre de 2016, 14:33 » ((Responder al comentario)) »

Caray lo que es vivir en un país democrático europeo.
Aquí al otro lado del gran charco las cosas son diferentes: existe la baja por enfermedad, él medico indica los días que no puede trabajar el empleado y la empresa respeta tal decisión.
Aquí en este país subdesarrollado tenemos una Ley General del Trabajo que protege al empleado, ley generada de gobiernos de izquierda, para beneplácito de todo asalariado.

Abrazos

Kasioles 28 de noviembre de 2016, 14:53 » ((Responder al comentario)) »

Me alegro mucho que hayas vuelto.
Escribas lo que escribas, siempre es bueno leerte, voy aprendiendo cosas de las que tú tienes más experiencia que yo-
Como nunca he trabajado, mal podría hablar de buenas o malas condiciones de trabajo, lo único que sé sobre el Mercadona, es que todos los empleados saben de todo, unas veces los encuentro en pescaderia, otras están en las cajas, cobrando, y otras reponiendo mercancías.
Yo también suelo comprar en Mercadona, lo tengo enfrente de casa y la calidad precio es buena, por ejemplo, el aceite de oliva de su marca, es extraordinario.
En fin, que la envidia es mala consejera y no se erradica con facilidad.
Te dejo un abrazo y ya sabes que me alegro mucho de que vuelvas a escribir.
Kasioles

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