Lo dice la Constitución

Pues sí, lo dice la Constitución española: los españoles tenemos derecho a la elección de una serie de cosas... entre ellas... la religión, con lo cual puedes decidir ser católico-cristiano, musulmán... o nada. Pues bien esto tan sencillo parece que a la iglesia católica (léase: curas) no les entra en esa cuadriculada cabeza que tienen, o sencillamente no les interesa creer.

¿Que por qué digo lo anterior?. Porque de pronto me he acordado recordando algunas cosas que paso a contar.

No sé lo que uno de los sacerdotes que ofician el ceremonial para un difunto (hablo de en las capillas de los tanatorios) cobran actualmente por esos servicios. Porque cobrar, cobran. Cuando murió mi padre tuvimos que pagar todo: tanatorio, enterramiento, parafernalia...) por razones que sería muy largo explicar, y por ese motivo cuando finalizó todo tuvimos factura con todo detallado. Hablamos del año 1989 y el cura que ofició la misa, repito que en el tanatorio, cobró la bonita cantidad de cuatro mil pesetas... que era dinero entonces.

Cuando hace algo más de dos años falleció mi madre todo estaba incluido en la póliza (menos mal) por lo que no tuve que abonar nada. Estaba incluido el servicio religioso. Ante la agente de la compañía que teníamos contratada dejé muy claro que no quería misa: un responso breve sin más.

Cuando nos indicaron que ya teníamos que bajar a la capilla, insistí a los del tanatorio preguntando si habían avisado al cura de que misa NO, que solamente el respondo; me dijeron que eso era un problema porque el servicio religioso estaba incluido. Les aclaré que efectivamente era así pero que daba igual porque quería que se suprimiera la misa. Lo que me contestaron me dejó tan desconcertada que no supe reaccionar: es que el sacerdote TENÍA que cobrar. Además no hay que dejar de lado el momento: iba a enterrar a mi madre.

En fin que di por solucionado el supuesto problema insistiendo en mi "no" y me dirigí a la capilla.

Hubo misa, sermón de la montaña y toda la consiguiente parafernalia.

Reconozco que el primer pronto fue la de "saltar" e impedir que el cura iniciara la misa... pero me pudo la pena y no hice nada.

Unos días antes, cuando ni siquiera conocía que mi madre agonizaba (un tema que no pienso contar), leí en la prensa que en mi ciudad había habido un altercado, también en un entierro, porque la familia había dicho que no quería servicio religioso, sólo un responso (lo mismo que pedí yo días después), el cura salió al altar, inició la misa, y uno de los familiares le interrumpió. Por lo que leí, hubo una fuerte discusión entre familia y sacerdote allí mismo.

La historia se repitió pero esta vez conmigo, aunque no hubo altercado ninguno porque yo no podía con lo que tenía dentro.

Lo dice la Constitución: los españoles tenemos derechos. Pero estos sujetos se lo pasan todo por su arco del triunfo con tal de llevarse los dineros de unos oficios religiosos que, como siempre, son impuestos.

No tienen vergüenza, y no la tienen porque se aprovechan de un momento muy delicado y de que las personas estamos con las defensas bajas y los sentimientos y la pena a flor de piel. Y todo por cobrar. No tienen vergüenza. Alto y claro. Y alguien que no tiene vergüenza... es un sinvergüenza.

1 Comentario:

Chaly Vera 14 de enero de 2017, 4:56 » ((Responder al comentario)) »

Es que los curas son católicos, siguen lo que les ordenan de Roma de lo que cobran parte va al Banco del Vaticano, si fuesen cristianos —seguidores del Cristo Jesús— conocerían el mensaje donde Jesús les enseña a sus apóstoles a no cobrar nada.

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