Qué hacer, Dios... qué hacer?

Qué hacer cuando un día tras otro, al menor descuido del control férreo que mantienes contra tu mente, ésta ve la mínima oportunidad y te pregunta una y otra vez lo mismo?.

Qué hacer cuando piensas que si algún día no puedes hablar, no puedes decir lo que quieres... no habrá nadie que lo haga por tí, que se preocupe por tí?.

Qué hacer cuando día tras día te das cuenta que no le importas a nadie?. Que si un día tropezaras y cayeras al suelo... nadie lo sabría. Que si no pudieras levantarte...

Dejar previsto todo. Piensas que esa es la solución. Preveer cualquier cosa, cualquier accidente, cualquier enfermedad... cualquier cambio brusco e imprevisto. Vale, sí... pero a quién decirle...

Ahora mismo y sin que pudiera imaginarlo antes, estoy viendo en televisión una película donde un hombre tiene no sé qué y cae al suelo; entre su mujer y su hija le llevan a la cama y llaman a un médico, una ambulancia... Y mi mente se dispara, siempre se dispara, y piensa ¿y a tí, quién te ayudaría en un momento así?.

No es ser pesimista. Tengo cáncer, estoy bien hasta donde se puede estar bien (siempre hay días mejores), pero tengo cáncer, y cualquier día, en cualquier minuto se me puede torcer de nuevo la vida, dando tiempo o sin darlo. Mis mascotas no saben llamar por teléfono, ni salir a la escalera a pedir ayuda.

No estoy triste. Estoy preocupada. Y no pensar en ello no hace más que esconder debajo de la alfombra el problema. Hace mucho tiempo que estoy preocupada, y no encuentro la solución. Siempre lo he dicho: no me asusta la muerte... pero sí el cómo.

Que sí, que es mejor estar sola que mal acompañada, eso lo tengo muy claro, pero al igual que los finales felices de las películas, ese planteamiento va bien mientras no se te rompe la salud.

El otro día pensaba que se me va a olvidar hablar...

5 Comentarios:

Chaly Vera 16 de enero de 2017, 3:56 » ((Responder al comentario)) »

Pues morirse sin espectadores
simplemente morirse.
Yo también vivo solo y no pienso molestar a nadie cargándole el muerto.
Los que hemos elegido el vivir solos tenemos que morir en nuestra ley.

Chesana 16 de enero de 2017, 3:58 » ((Responder al comentario)) »

@Chaly Vera

No has entendido nada, absolutamente nada.

No hablo de morirse.

Chesana 16 de enero de 2017, 3:59 » ((Responder al comentario)) »

@Chaly Vera

Y te diré más: tú habrás elegido estar solo. A mí no me dieron la opción de elegir.

Kasioles 16 de enero de 2017, 13:14 » ((Responder al comentario)) »

Me has hecho pensar, pero de una caída o de un infarto, nadie estamos libres.
A mí siempre me riñen mis hijas y me dicen: No te subas a las sillas, menos a la escalera, espera a que vengamos y lo haremos nosotras, en fin, cantidad de recomendaciones que a veces olvido.
De todas formas, este año no he querido bajar al trastero a coger los adornos de Navidad, estaban en alto y no me quedaba otro remedio que subirme a la escalera, por una vez les hice caso pues pensé ¿Y si me caigo quién sabe que estoy aquí?
Tengo una amiga que vive sola y tiene una cadena con un colgante conectado con la Cruz Roja, no hace mucho se cayó en casa, se fracturó una cadera y gracias a eso han podido venir a recogerla y avisar a su familia que viven en otra provincia, por lo visto Cruz Roja tiene un servicio para las personas que están solas.
De todas formas, esperemos y confiemos en que Dios reparta suerte, si yo me llego a caer y no pudiera moverme, hasta la hora de comer que regresa mi hija del trabajo, no me podría socorrer.
Te dejo un fuerte abrazo.
Kasioles

Chesana 16 de enero de 2017, 13:28 » ((Responder al comentario)) »

@Kasioles

Aquí hasta el año pasado ese servicio del que hablas era gratuito por convenio del ayuntamiento. Este año ya hay que pagarle a la Cruz Roja; no es mucho pero... muchos pocos hacen una montaña. Y ni te cuento para el gratuito la cola que hay... y a quién se lo dan en demasiadas ocasiones. Conozco a dos viudas con hijos incluso viviendo con ellas y pensiones altísimas que se lo han concedido (como si no pudiera pagar a alguien). No me quiero encender que luego lo pago.

En cuanto a lo que dices que el susto puede estar en cualquier parte... ya lo sé y lo tengo asumido. Pero y por citar el ejemplo que has puesto: si tú te caes, tu hija te encuentra cuando vaya al mediodía; si yo me caigo me encontrarían a la semana, a los 15 días... al mes...

Mira, por problemas de movilidad, llevo 15 días sin salir ni a mi patio, ni a comprar... a nada. Es decir: no se me ve. ¿Quién se ha dado cuenta?. Pues de eso iba el texto.

Otro abrazo "apretao" para tí también.

Publicar un comentario

Volver al blog de Chesana.