Rizando el rizo del absurdo

Hoy ha muerto uno de esos actores más conocidos por su cara que por su nombre para muchos: Miguel Ferrer. Uno de esos secundarios al que te habitúas a ver, sobre todo en series de televisión que es lo que muchos vemos en casa. Apenas tenía 61 años -no es edad para morirse- y cómo no... de cáncer.

Pero mi comentario hoy va hacia otros derroteros hilvanados con este actor. En prensa se pueden ver distintos titulares ante su fallecimiento, pero lo que predomina sobre todo es que al citar sus orígenes no se cita, por ejemplo, a su padre el gran José Ferrer (intérprete de un Cyrano de Bergerac memorable en el cine, papel por el que obtuvo un Óscar), o a su madre Rosemary Clooney (actriz y cantante que intervino, por citar sólo una película, en "Navidades blancas" con Bing Crosby). Por cierto los dos progenitores de Miguel Ferrer murieron de cáncer como él, y es que los genes heredados son muy puñeteros.

No, lo que se cita como si su carrera cinematográfica no fuera suficiente o sus padres importantes en la industria del cine es... que es primo de... George Clooney también actor (los respectivos madre y padre eran hermanos). Y se quedan tan panchos. Es como si ese parentesco fuera el que da prestigio a su extensa biografía y sin él no fuera nada.

En fin, que tendré que buscar entre mi parentela a ver si alguien es primo de alguien para yo poder ir por el mundo diciendo: "eh, que estoy aquí".

Dime lo que tienes y te diré cuánto vales. Es resto es minucia.




1 Comentario:

Kasioles 20 de enero de 2017, 19:28 » ((Responder al comentario)) »

Poderoso caballero siempre ha sido don dinero.
Aquí, de lo que se trata, es vender la noticia y les ha parecido que tenía más "campanas"si el nombre de George Clooney aparecía en su parentesco.
Lo triste es que nos ha dejado y, como tú bien dices, no tenía edad para ello.
Cariños.
kasioles

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