Me da igual si alguien se enfada

Y me da igual también si alguien me califica de lo que sé no soy, pero estoy hasta aquí, exactamente hasta aquí, de que cuando se dice algo en contra de opiniones de otros, parezcas un apestado. Y más aún, que la gente en general y algunos en particular, se echen sobre tu cuello... y no te apuñalan porque todo este mundo de Internet es virtual, que si no...

Vamos a ver. En redes sociales, que lo cierto es que no practico mucho sencillamente porque no terminan de gustarme, suele haber como tres grupos generalmente bien delimitados (y por si alguien duda... sí, una red social podría ser facebook por ejemplo): los que se pasan, mensaje sí y mensaje también poniendo fotos de Dios, la Vírgen y algún santo y a continuación diciendo "amén" sin más; es habitual ver después tropecientos mensajes de aliados contestando igualmente "amén" sin más explicación. Nunca lo he entendido: ¿amén a qué, para qué, con qué sentido?. Repito: una foto, un amén... y cien amén como respuesta. ¿Alguien me lo podría explicar?. Y sin más ánimo que el de aclarar a quien pueda estar leyendo ésto: generalmente son siempre sudamericanos.

Pero es que luego hay otro grupo también bastante definido de gentes que se dedican a criticar su país, el nuestro... y nada más. Trataré de explicarme mejor: tú, por la razón que sea, eres de un país pero vives en otro. Y criticas días sí y día también, al tuyo, al mío... y fin. Debe ser una especie de deporte nacional sin más sentido que el de pasar el rato o algo así. Yo puedo no estar de acuerdo con cosas que ocurren en mi país, y de hecho es así y lo digo aquí, pero creo (y esto sí es una apreciación muy personal) que si hubiera tenido que emigrar a otro lugar, agradecería siempre que ese otro pueblo me hubiera acogido y me hubiera proporcionado un modo de vivir, con mi esfuerzo naturalmente, pero allí pude y aquí no. Y además creo también que me cuidaría muy mucho de criticar lo que hacen o dejan de hacer mis paisanos de origen, sencillamente porque no estoy peleando con y para ellos. No sé si queda muy claro mi concepto. Pondré un ejemplo por si acaso no.

No es el caso, pero supongamos que yo hubiera tenido que emigrar, por la razón que sea, a México siendo nacida en España. A México le estaría siempre agradecida por acogerme y dejarme montar una nueva vida allí, y por ese agradecimiento precisamente no les criticaría, no al menos de forma pública. Pero es que por respeto también al país donde nací y donde posiblemente nacieron y estén mis padres, tampoco criticaría de forma pública lo que ocurra o no en España... porque esa crítica sólo se entendería si yo siguiera viviendo en España, y estuviera tratando de que las cosas cambiaran. ¿Se entienden ahora mejor?. A voces, desde el otro lado del mundo, no se soluciona nada. Al menos es mi opinión.

Y luego, por aquello de ir finalizando, están los que como les toques el grano, revientan. Los que como no estés de acuerdo con ellos y les aplaudas, se cabrean muchísimo. Los que da igual si la cosa va de religión, de política, o de recetas de cocina... se cabrean igual y mucho. Los que no sé cómo serán en vivo y en directo, pero que cuando entran en una red social se convierten en pequeños monstruitos llenos de ira divina, y cuya argumentación suele ser el insulto gratuito y personal. Son lo que normalmente te explican que eres un imbécil y un idiota porque no estás de acuerdo con ellos, y de ahí no saben salir, y que cuando les preguntas que por qué no argumentan, te responden que encima eres gilipollas; y ante esos "razonamientos" una de dos, o te callas (con lo que entonces los imberbes creen que han ganado), o bajas al mismo pozo donde están ellos (y eso... jamás). Lo que sí te queda, al menos a mí, es un sentimiento de frustración, un "¿pero qué les pasa?, porque a veces no hablamos de niñatos que no tienen más allá de dedo y medio de frente, si no de adultos, hombres y mujeres hechos y derechos... o eso quieren aparentar, aunque lo del dedo y medio también va con ellos.

Antiguamente la gente se sentaba en los bares o en reuniones en las aceras y hablaban; incluso se discutían temas acaloradamente... pero hablaban. Ahora o estás conmigo o contra mí. No se dialoga, no se intercambian razones ni argumentos. Ahora se insulta y punto.

Es más, dicen que las redes sociales sirven para comunicarse unos con otros. Mentira. Tú ten el Facebook o el Twitter o lo que quieras quince días quieto parado, sin actualizar nada, sin moverlo... y verás un pueblo fantasma abandonado. Y esos, precisamente esos, son los "amigos" que tienes en Internet: ninguno. Y si no me crees haz la prueba... incluso con tu blog: si no escribes y sobre todo visitas a los ajenos... bluffff. ¿Que tienes muchos seguidores?. Permíteme: ja ja ja. Desaparece un mes y luego me lo cuentas.

Por eso mismo hay que escribir, donde sea, siempre, para uno mismo. Para la propia satisfacción personal. Si luego encuentras a alguien que valga la pena en el camino... cómpralo.


1 Comentario:

Chelo 24 de febrero de 2017, 18:53 » ((Responder al comentario)) »

Pues que quieres que te diga si llevas mas razón que un santo.

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