Rita Barberá y el resultado de su autopsia

Rita Barberá, la que fue alcaldesa de Valencia con mayorías absolutas, una tras otra, durante cinco lustros, murió el pasado noviembre de forma sorpresiva en el hotel donde se alojaba. Su deterioro físico en los últimos tiempos era evidente, pero la mayoría -y me incluyo- pensamos que los juicios pendientes en los que estaba como imputada le estaban pasando factura.

Pues sí pero no. Hoy se han filtrado los resultados de la autopsia -cómo no... todo tiene un precio- y con ello se ha sabido que Barberá tenía un cirrosis que la estaba matando. Era cuestión de tiempo nada más.

Y naturalmente salen a la palestra los que todo lo saben y ya están diciendo, como caballos desbocados, que Rita bebía como un cosaco y por eso lo de la cirrosis (que es una enfermedad muy muy grave del hígado, para quien no lo sepa).

A ver, yo no sé si esa señora bebía mucho, poco o nada... porque no la conocía ni me iba con ella por las noches. Sólo conozco lo que mostraba en sus apariciones. Tampoco estoy defendiendo nada, ni de ella ni del Partido Popular, pero creo que de nuevo la ignorancia más becerril campa a sus anchas.

La cirrosis no SOLAMENTE se contrae por beber mucho y constantemente durante años. La cirrosis es una enfermedad del hígado, y como cualquier otra enfermedad puede tener como causa muchas otras cosas, ya que en sí misma la cirrosis es una degradación muy grave del hígado. Cuando tienes cáncer de mama, por citar un ejemplo, si se produce una metástasis en el hígado, puedes llegar a la cirrosis sin haber tomado alcohol en la vida. Repito: es un deterioro de ese órgano vital que aunque en su mayoría se asocia a la bebida, no es su única causa.

Parece que el deporte nacional (y no tan nacional) últimamente es destrozar por destrozar, lo que sea y a quien sea, y si está muerto... mejor. Que uno de Valladolid, por ejemplo, hable de cómo era y lo que hacía Barberá me parece totalmente ridículo y de una ignorancia supina, sencillamente porque no vivía en Valencia y solamente se enteraba de lo que se enteraba. Es como si alguien hablara de la anterior alcaldesa de Alicante... y viviera en Gijón; pues mire usted, que no, que de esa señora podré hablar yo que vivo aquí y sé de sus cosas. Opinar sí, pero dogmas de fe, poquitos.

Añadiré más: posiblemente yo, por cercanía de población, sepa más cosas de Rita que algunos de más lejos, pero si un valenciano de Valencia habla de esas cosas... yo me callo, porque seguro que él sabe mucho más. Es tan de cajón que me parece absurdo tener que explicarlo. Y no digamos ya si quienes opinan y dictaminan son de "allende los mares", entonces sí que ya se riza el rizo rizable del absurdo. Es como si yo hablara de Argentina sólo por las noticias que llegan aquí de allí; o como si los cubanos de Miami hablaran (y hablan...) de lo que ocurre en Cuba. Qué narices sabran ellos a cientos de kilómetros de distancia!!!.

Pero volvamos a Rita Barberá, a la que nunca he defendido ni defenderé en su gestión... aparte de que sus convecinos la votaban una y otra vez, y repito: con mayorías absolutas aplastantes. Está claro que ellos estaban contentos con su alcaldesa.

Pues eso, que un poco más de respeto, no ya hacia los muertos si no hacia todos. Que está el ganado desmadrado y en plena estampida. Que el cáncer de pulmón, y sigo con los ejemplos, no se tiene sólo por fumar. Que la verdad absoluta no existe por mucho que uno se empeñe en tenerla.


1 Comentario:

Pilar V 5 de febrero de 2017, 17:51 » ((Responder al comentario)) »

Me gusta aquello del muerto al hoyo y el vivo al bollo, pero parece que ni amigos (haciéndole homenajes a la estupenda gestión) ni enemigos publicitando su intimidad médica, van a dejar a Rita en paz.
Lástima, estas historias entretienen y poco más.

Un saludo

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