Todos somos iguales ante la ley

Lo que me sale es reírme a carcajadas pero voy a contenerme porque todos somos iguales ante la ley, cierto, sí... pero depende.

Depende de cómo te llames, de a qué familia pertenezcas, de a quién conozcas, de que al levantar el teléfono suene pi pi piiiiii o responda alguien sin haber marcado... en fin, que depende.

No es lo mismo robar un chorizo en un supermercado que decir que lo que estás pidiendo y recaudando para los niños que tienen cáncer. No es lo mismo... y si no que se lo pregunten al del chorizo.

No soy jurista y por lo tanto no sé de qué hablo, pero (y pregunto a quien lo sepa): si a alguien le condenan a 6 años y tres meses de prisión como condena por un delito... ¿entra inmediatamente o casi en la cárcel o le dan tiempo a pensárselo?. Y ya puestos pregunto algo más: ¿se le permite vivir fuera de España o se le quita el pasaporte y a lo mejor, a lo mejor, se le pone una de esas pulseras para saber dónde está?. Qué ignorante soy, carajo!!!.

Ahora lo que sí hay que reconocer es que no hemos avanzado tanto, en cuanto a progreso, quiero decir, porque nuestras abuelas, sometidas bajo el yugo dominante del varón, no se enteraban nunca de nada y el marido jamás les comentaba lo que hacía y deshacía; recordemos que por aquel entonces la mujer era considerado un ser inferior, torpe y sin capacidad de decisión alguna. Ahora igual que antes la esposa no se enteraba de nada... y no miro a nadie.

Y que nadie haga palmas con las orejas, que todavía está por ver que salvo el pardillo del socio, alguien más entre en la cárcel. Y dejo para otro rato lo de que toda la rama valenciana haya sido absuelta. De chiste.

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