De todo en la cesta

Esta mañana he tenido que ir a consulta de un especialista. Andan buscando algo que no me cuentan, y eso me tiene...

Reconozco que no me gustan demasiado los médicos de mucha edad. Sé que tienen más experiencia, mucha más sabiduría y todas las tablas del mundo, pero la mayoría (y por desgracia les he padecido) se han quedado anclados en un tiempo que la medicina, y sobre todo los pacientes, no podemos ni debemos padecer. Por esa razón siempre digo que me gustan los médicos jóvenes, no necesariamente recién salidos de la facultad (porque en esa rama la inexperiencia total sí es un problema). Así que cuando tengo que ir a un nuevo especialista siempre me alegro cuando compruebo que es "de mediana edad"... vamos, entre treinta y cuarenta y alguno.

La de esta mañana era una doctora (también es una alegría cuando veo que las mujeres llegan a todas partes, o casi) de treintaytantos. Todo ha ido bien hasta que ha empezado a resumir su opinión médica y a tomar decisiones. Y digo lo que digo porque al final, cuando ya he salido de la consulta, lo he hecho disgustada. Resulta que lo que andan buscando no era de su competencia pero... ante los fuertes dolores que estoy teniendo... me ha recetado un calmante... de por vida; un calmante consistente en una sola cápsula... mensual.

Y mira que le he insistido, porque no comprendía -y no comprendo- por qué, si me deriva a otro especialista (lo cual implicará más pruebas y más miedos), y según la doctora no hay nada por lo que preocuparse... ¿para qué narices me manda un calmante?. Sí, ya sé que tengo dolores pero... ¿no es muy atrevida?. Porque no es mi oncóloga.

No sé si es que últimamente tengo la paciencia agotada (que la tengo), o que me ha pillado muy harta de tanto médico y tanto hospital, y que por tanto algún matiz se me ha escapado, pero como además lo que me ha recetado debe ser una especie de bomba (una sola pastilla al mes)... pues no sé si tomármela o no. ¿Consultar a mi oncólogo?. Sí, pero hasta octubre no lo tengo y es muy complicado hablar con él (por algo está considerado el mejor especialista de cáncer del hospital... y para demostrarlo... aquí estoy yo a un mes de cumplir los seis años ya).

Y lo que no entiendo tampoco es: si no tengo nada... ¿por qué me duele tantísimo la columna?. Misterio misterioso.

En fin, me la tendré que tomar (la pastilla) ahora, esperar no estallar como una galaxia y como me sienta mejor... se termina la duda.

¿Que por qué cuento cosas como esta en un blog, cuando son tan personales y no interesan a nadie?. Porque es mi blog y porque a lo mejor, sólo a lo mejor... necesito contarlo para aclarar ideas. Y ya como razón subliminal y poderosa: porque mi gato y mi perra ahora mismo están durmiendo y no es cosa de despertarlos, angelitos.


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