Manda huevos

En Alicante y con el nuevo gobierno del ayuntamiento (mediante un acuerdo entre tres partidos políticos) se decidió en lo que va de año, cambiar 46 nombres de calles. El motivo alegado era que, acogiéndose a la Ley de la Memoria Histórica, y sobre todo a la voluntad de los alicantinos, no tiene sentido mantener ciertos nombres que se colocaron en la posguerra, sobre todo por un afán (hecho conocido por quienes ya tenemos una edad) de castigo hacia una ciudad que se resistió hasta el final hacia quienes habían quebrado la democracia. De hecho Alicante fue la última capital de provincia que cayó ante quienes luego fueron dictadura durante cuarenta años. Castigo que luego apoyaron y aprobaron, ya en democracia, los distintos alcaldes y concejales del Partido Popular que fueron relevándose en dicho ayuntamiento.

Pues bien, desde que se ha iniciado ese cambio de nombres, ha surgido la polémica porque unos cuantos se han levantado airados, protestando; y a tal punto ha llegado la cosa que ha tenido que intervenir un juez paralizando esos cambios hasta "estudiar el problema".

Pero es que ahora además se ha rizado el rizo del absurdo, cuando un nieto de José Calvo Sotelo ha denunciado al ayuntamiento alicantino alegando que no sólo el hecho de quitar el nombre de su abuelo a una céntrica plaza de la ciudad agrede su memoria, si no que encima va contra él mismo (el nieto) porque atenta contra su prestigio personal (???) y el de su familia. Y añade que su abuelo además merece seguir teniendo esa plaza porque "fue un parlamentario de la Segunda República". Veamos a groso modo quién era el personaje en cuestión.

José Calvo Sotelo nació en Galicia y murió en Madrid, con lo que ni siquiera nació en Alicante o su provincia. Fue ministro de Hacienda durante la dictadura de Primo de Rivera. Estuvo exiliado para evitar ser juzgado precisamente por haber formado parte del gobierno de dicha dictadura; se incorporó a su escaño después de una amnistía en 1934. Desde ese 1934 a 1936 son conocidos sus vigorosas intervenciones parlamentarias reclamando al gobierno republicano que impusiera orden en las calles (según alegaba, las ciudades eran un caos por los alborotos...) y que para ello se diera el mando al ejército (!!!). El 13 de julio de 1936 fue detenido en su domicilio y posteriormente asesinado por un grupo compuesto por fuerzas de seguridad. Su muerte decidió a Franco -indeciso estaba- de unirse al golpe de estado que propició la guerra civil española. Ya en la dictadura franquista fue nombrado "Protomártir de la Cruzada".

Los alicantinos de toda la vida llamamos a la plaza de Calvo Sotelo: antes la plaza de Galerías Preciados y actualmente la plaza del Corte Inglés. Los más "allegados" al antiguo régimen la llaman la plaza de la cruz de los caídos, porque hasta hace unos años había allí una enorme cruz con ese nombre. Personalmente no conozco a nadie que la haya llamado nunca "de Calvo Sotelo". Eso para empezar.

Y por otro lado no entiendo bien (digámoslo así) lo del prestigio familiar y personal de quien ha denunciado al ayuntamiento. Quizás es que yo lo del prestigio lo entiendo de otra manera. De todos modos se ha querido cambiar el nombre de dicha plaza "quitando a un santo para vestir a otro", por lo que no termino de ver qué está mal (y no, no estoy siendo cínica...). El ayuntamiento le había puesto el nombre de Puerta de San Francisco (Porta de Sant Francesc), primer nombre que tuvo.

Yo, si tuviera un abuelo famoso por algo y le quitaran de una calle, pondría su placa en el comedor de mi casa; a fin de cuentas el que yo estuviera orgullosa sería una cuestión privada entre él y yo, ¿no?.

Se me olvidaba: la decisión del ayuntamiento de cambiar nombres (la ya citada, la de la División Azul, la del general Primo de Rivera, la de José Antonio y así hasta 46) fue consensuada con personalidades de peso en la cultura y en la historia de la capital, con la Universidad de Alicante y con las asociaciones vecinales.

Esperemos que esta vez la ley sea justa.



Plaza Calvo Sotelo con el antiguo Galerías Preciados y la Cruz de los Caídos

4 Comentarios:

Kasioles 13 de abril de 2017, 9:47 » ((Responder al comentario)) »

Yo lo único que te puedo decir, es que me encanta esa plaza, que me gustaría muchísimo conocerla algún día y se llame como se llame, yo también puedo bautizarla con otro nombre, todo depende de la impresión que me cause.
Por aquí se suele decir que, cuando el diablo no tiene nada que hacer, con el rabo espanta las moscas.
Yo creo que hay cosas más apremiantes a las que se les debería prestar mucha más atención.
No te puedes imaginar la gran alegría que me has dado al ver que vuelves a ser tú, felicitaciones, de corazón.
Me iré al pueblo dentro de un rato, nos reuniremos muy pocos, unos se han ido a Málaga y otros a Ibiza, en fin, que disfruten y aprovechen los ratos buenos de la vida con su familia.
Si tardo en publicar, no es porque me sienta mal, al contrario, estoy haciendo más cosas que nunca, lo que me pasa es que como tengo tantos comentarios, me lleva días ponerme al día y devolverles la visita.
Te dejo un fuerte abrazo y te deseo todo lo mejor en esta Semana Santa.
Kasioles

Chelo 13 de abril de 2017, 17:20 » ((Responder al comentario)) »

Lo de las calles es en todo sitios igual...
Y lo del nieto no tiene nombre.
Lo mejor para ti en esta Semana Santa.

Durrell 13 de abril de 2017, 20:35 » ((Responder al comentario)) »

Pues no hace años que le quitaron ese nombre a la actual plaza Francesc Macià de Barcelona... y nos acordamos unos pocos nacidos con anterioridad al cambio y no todos (por suerte en este caso). Y siendo una plaza importante y céntrica, no pasó nada de nada.

Feliz semana y pascua.

Verónica Calvo 16 de abril de 2017, 12:11 » ((Responder al comentario)) »

Estos temas siempre levantarán polémica porque cada cual tiene su punto de vista.
Hay una falsa moral es estos temas, porque si vamos a la historia nos agarraríamos la cabeza de que ciertos personajes tengan calles destacadas en las ciudades.

Besos, Chesana.

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