Becarios sin sueldo

Mucho se está hablando estos días sobre si los becarios de la alta cocina española deberían cobrar o no un sueldo. A tenor de ello he estado leyendo en varios sitios por aquello de formar una opinión al respecto, y no es que lo tenga muy claro pero sí hay cosas que, utilizando el sentido común y algo de información, se pueden llegar a tener claras.

Hay restaurantes, repito que de los llamados de alta cocina y con estrellas Michelín, que llegan incluso a tener la mitad del número de cocineros en formato becarios; es decir: mitad asalariados y mitad gratis. Hay quien considera que esto es explotación y que debería perseguirse. Pero claro, hay matices.

No estoy defendiendo el trabajar gratis, pero sí he llegado a entender que este tipo de becarios son distintos a cualquier otro de los que los mortales tengamos hecha una idea. Suelen ser (los becarios) personas que han terminado sus estudios de Cocina y requieren de unas prácticas, de una experiencia y sobre todo de un curriculum. Porque no es lo mismo mostrar que has trabajado en el bar Pepe, que decir, por ejemplo (demostrándolo) que has estado en la cocina de los hermanos Roca o de Arzak; no nos engañemos: no es lo mismo. Y estos chavales saben perfectamente a lo que van: a reunir un prestigio... y a trabajar gratis, por un mísero alojamiento y un montón de horas en la cocina. No van a ciegas y a los pobres se les tiene encadenados, no; se pueden marchar cuando quieran.

¿Que no está bien que no cobren un salario por su trabajo?. Depende, porque por esa misma regla de tres y en el supuesto de que tuvieran un sueldo, también sería justo que pagaran por el aprendizaje que van a tener... que no es cualquier cosa.

Porque tampoco hay que olvidar que esa alta cocina, y en concreto la española, tiene un status y, por qué no decirlo, una prepotencia que les hace incluso considerar sus platos por encima de los de cualquier otro mortal. Esta misma noche en un programa de televisión como es "Top Chef" de Antena 3, cualquiera que lo haya visto habrá escuchado a uno de los finalistas para la gran final, decir que su contrincante, una mujer por más señas... no sabe cocinar... y encima añadir de forma cansina y que a mí personalmente ya me tiene harta, en todos los programas, que él cocina mejor que nadie y que merece ganar... porque tiene una estrella Michelín. Como si ello fuera motivo suficiente. Es lo que decía antes: la prepotencia de considerarse por encima del resto.

Resumiendo: personalmente no apoyo en absoluto que un becario trabaje sin recibir compensación económica alguna pero en el caso que nos ocupa, creo que las cosas son de otro modo, porque lo que funciona es el "yo he trabajado para fulanito"... y eso hay que pagarlo.

Por cierto que también he estado mirando los precios más económicos de los menús degustación de estos restaurantes: alrededor de 200 euros por persona. Mejor me callo.

1 Comentario:

Matías 11 de mayo de 2017, 15:54 » ((Responder al comentario)) »

Si consideramos el trabajo de un becario como continuación de sus estudios, me parece justo que no tengan el sueldo de un trabajador profesional. Pero si el empresario obtiene una rentabilidad con su trabajo, lo lógico sería que tuvieran alguna compensación económica.

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