Volviéndome loca

No sé bien por dónde empezar este escrito porque apenas puedo conmigo misma. Ayer, después de no sé cuántos meses de espera, por fin fui a la consulta del neurólogo. Llevo ni sé el tiempo con unos tremendos dolores de cabeza que últimamente ya me afectaban incluso a la vista. Me atendieron muy bien, de eso no tengo queja, pero la cosa empezó a torcerse cuando llegué a casa y pude leer -con mucha dificultad- los papeles que me había dado. Me van a hacer una resonancia y me ha dado medicación.

Los papeles de la neuróloga dicen que "mis migrañas se han transformado por abuso de medicación compuesta". Manda narices. Y todo porque le conté que al ver que el paracetamol ya no me hacía nada (y nadie me hacía caso... eso no se lo dije), fui a la farmacia y me dieron paracetamol con codeína; al principio fue bien pero ya últimamente tampoco hacía efecto. Bien, pues la doctora en su informe ha escrito lo que ya he puesto, que además no es cierto porque los dolores de cabeza estaban de mucho antes. Pero sigamos.

Me ha recetado dos medicamentos: uno para tomar durante dos semanas y otro hasta que vuelva (que supongo será ya para septiembre puesto que no creo que la resonancia me la hagan hasta entonces).

Anoche me tomé las dos pastillas, una de cada fármaco... siguiendo sus indicaciones. He dormido doce horas y sin poder conseguir despertarme. Eso no está mal porque llevo ya mucho tiempo que entre el calor y el dolor de cabeza duermo muy mal y a trompicones, aunque doce horas...

El problema es cuando por fin he conseguido despertarme que me he tomado "la pastilla del desayuno". Toda una bomba. Tengo los intestinos revueltos, la cabeza me va a estallar, fuego en el estómago, unos sudores que no son de calor., dolor en la zona del hígado.. de nuevo la cabeza a punto de explotar... ¡Qué narices me ha dado!. Es la pastilla de las dos semanas. Y lo peor es que miro las cosas de forma rara; no es que tenga alucinaciones, que no es eso, pero me doy cuenta que "miro raro"... mentalmente. No sé, es una sensación extraña que no sé describir.

Y la "gracia" es que uno de los medicamentos (no recuerdo ahora mismo cuál) dice que no se tome si tienes problemas con la tiroides... y en mi última revisión me salió que la tengo a 15.6 que es una barbaridad. Todos saben que no me estoy tomando la pastilla de la tiroides porque me acentúa el dolor de cabeza, y todos también me dicen que no la puedo dejar porque me va a dar un "yuyu"... y me da un fármaco que encima es contrario. De verdad que no me muero porque soy así de cabezona, pero mira que lo intentan.

En fin, es lo que tiene que no puedes contarle todo esto a nadie: que se lo chivas a un blog.

¿Alguien cree que conforme me encuentro ahora mismo, me voy a tomar otra pastillita igual esta noche?. Voy a pensarlo.


1 Comentario:

Matías 23 de julio de 2017, 8:12 » ((Responder al comentario)) »

Si la sanidad en nuestro país es gratuita, pero deja mucho que desear, en situaciones como la que describes la resonancia debería ser urgente, incluso el mismo día de la prescripción.
De las listas de espera mejor no comentar.

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