Cuanto más conozco a la gente...

... más quiero a mi perro. Un dicho que cada vez viene más a pelo.

Ya el colmo del absurdo, o de la idiotez más absoluta, es opinar sobre un libro, sobre cualquier libro... por su portada o por el extracto/sinopsis que alguien hace sobre él. Y eso es lo que últimamente me estoy encontrando. 


No hablo de comprar un libro por su portada, que también da idea de la imbecilidad subliminal de quien lo compra, pero puedo llegar a admitir que se hace; pero de lo que hablo es que de un tiempo a esta parte, en foros y lugares donde se habla de libros, la gente opina sobre ellos sin siquiera haberlos leído.

Que si en la portada aparece no sé quién ya quiere decir que el escritor va de este palo o del otro; entiéndase que si el libro se presupone que habla de política o de la sociedad pasada o actual, ya se etiqueta el volumen y a su autor de fascista o de comunista, de nazi o de podemita. Hay gente así de lista.

Pero ya la cosa se sale de madre si encima alguien "opina" con cierta autoridad que nadie sabe quién le ha atribuido. Entonces ya ni se duda de qué va la historia.

Pero es que hay más (ya para terminar de reirse del absurdo): si el tema es, por ejemplo, de Isabel la Católica, o de Colón o de Felipe II... o de la Mezquita de Córdoba... por poner cosas dispares entre sí, resulta que igualmente tanto la portada del libro como la sinopsis o dónde haya nacido el autor... ya da idea de cómo va a contar la historia y hacia qué lado inclinará según qué balanzas.

Es decir: no da lo mismo que cuente la vida del Conde Duque de Olivares uno que sea catalán, que si lo hace un manchego o un andaluz. Que alguien me lo explique, por favor. Y ya si el escritor es sudamericano, apaga y vámonos porque más bien pronto que tarde terminará echando pestes contra los españoles por lo malos malísimos que fuimos/somos.

El otro día me topé con un libro que contaba la historia del Valle de los Caídos, de Madrid. Los comentarios de los supuestos lectores eran más que de pena, de risa, porque todos, absolutamente todos, se referían al escritor como un tipejo (literal) que aprovechaba la actualidad sobre el tema de la exhumación de Franco para escribir un libro y ganar dinero con ello. Vamos, que lo ponían a caldo. Lo que me hizo sonreir fue que ese libro lo tengo yo, en papel, desde hace ni sé los años; busqué cuándo se escribió: en 1976. Como "se ve"... todo un "aprovechado" del momento actual...

Y es que al personal le gusta saber más que a nadie y sobre todo si se es el primero. ¿Que metes la pata y te equivocas... y qué?. Total sólo eres un nick.

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