Separatistas, qué difícil es entenderos

De verdad que cuanto más sé, menos entiendo a las gentes que se proclaman independentistas republicanos catalanes.

No voy a entrar en por qué, cómo y cuando porque sería muy tedioso y al final no llegaría a ninguna parte, pero sí es complicado entender qué quieren y sobre todo por qué, y más cuando -y no hablo de políticos, si no de gente normal y corriente- les preguntas de forma directa. No saben explicarse, no saben por qué quieren lo que quieren, simplemente lo quieren y punto. No razonan, no escuchan, sólo se enfadan y terminan insultando.

Y digo yo: ¿tan complicado sería que se explicaran?. Sinceramente pienso que no es que no sepan, si no sencillamente que se dejan arrastrar.

¿Pero por qué quereis ser independientes?

Respuestas: porque quiero ser libre, porque quiero tener más dinero, porque ahora somos pobres que España nos roba.... y así hasta el infinito.

Incongruencias todas.

¿Qué piensas de que Puigdemont esté huido en Bélgica?.

Respuestas: es que estamos oprimidos, España nos oprime, sois unos fachas, unos fascistas, creeis que Franco está aún vivo, sois unos franquistas... y así hasta el infinito.

Incongruencias todas.

¿No os dais cuenta que se han ido 2500 empresas... y que siguen marchándose?.

Respuestas: pero volverán, Europa no lo va a consentir, Europa no puede vivir sin nosotros... y así hasta el infinito.

Ya ni intento hablar con ellos. Es inútil. Es perder el tiempo. Repiten como loros lo que dicen sus políticos... sin saber muchas veces qué están diciendo. No son tontos, no estoy diciendo eso, pero sí parecen de una secta.

Y mientras tanto Puchi y los suyos viviendo a cuerpo de rey en Bélgica y sin que nadie sepa de dónde está saliendo ese dineral en gastos.

Lo único que me duele y mucho son esos catalanes que viven en Cataluña y que no son independentistas. También he estado hablando con ellos y están preocupados, asustados y pasándolo muy mal porque, incluso por la calle (llevando a los niños al colegio, yendo al super...) les gritan sus propios vecinos: "vete a España!". Y no me lo han contado ni uno ni dos; gente que un día emigraron ellos o sus padres, que llevan muchos años viviendo allí, y que incluso sus hijos son catalanes nacidos. Da igual: les quieren echar y como no se evite el 21 de diciembre... no quiero ni pensarlo.

No quiero politizar este blog, no más de lo que ya lo he hecho anteriormente, pero creo que estas cosas hay que decirlas, aunque ahora mismo no podamos hacer nada más que cuando alguien se nos echa a llorar (y a mí me lo han hecho), escucharle y mentirle diciendo que todo eso... no pasará.


Seguir leyendo...

Cuando no se podía estudiar

Parece, en muchas ocasiones, que el derecho a estudiar ha existido siempre y por siempre. Que el poder estudiar es y ha sido algo que al igual que las setas cuando llueve, se nace con ello. Por eso quizás me da tanto coraje ver cómo los jóvenes de hoy hacen, de esa facilidad que actualmente existe... una broma.

Yo no tuve oportunidad de estudiar y no la tuve porque eran otros tiempos donde el ser hombre o mujer, sí era diferente.

El hombre, el hijo varón en este caso, se suponía que ya de adulto sería quien tendría que mantener una familia, la suya propia, y por tanto debía ser preparado educacionalmente, mucho mejor que a la mujer. Él era quien tendría que trabajar y por tanto traer dinero a su casa.

La mujer, la hija, por el contrario se casaría y con ello tendría la vida asegurada, por lo tanto no tenía por qué poner tanto afán en estudiar.

Si a todo ello le juntamos que por término medio las familias contaban con escasos medios económicos, la cosa se complicaba y mucho... porque había que elegir. ¿Elegir qué?.

En mi caso concreto cuando contaba con esa edad en que terminas la Secundaria y se abren ante tí las puertas de la universidad, mi padre me hizo sentar ante él y me planteó algo de lo que no tenía ni idea por mi edad: tenía que ponerme a trabajar porque él, con su sueldo, no podía hacer frente a dos carreras, la mía y la de mi hermano tres años menor que yo.

Y la cosa era tan injusta, tanto, que mi padre me reconoció que yo era una buena estudiante mientras que mi hermano era puro desastre. A mí me gustaba estudiar, aprender, saber... y mis notas eran tan altas que lo demostraban; mi hermano lo suspendía todo... siempre y no le gustaba estudiar. Pero aún así mi padre me pidió que "dejara paso" y le ayudara a pagar la supuesta carrera universitaria de mi hermano. Protesté pero no valió de nada. La decisión ya estaba tomada.

Resumiré: cuando tres años después mi hermano terminó su Secundaria... no hubo manera de que quisiera seguir estudiando. Para mí ya era tarde, porque había perdido ese tren que pasa una sola vez en la vida. Recuerdo que durante un mes mi padre se cruzaba conmigo en casa y bajaba la mirada. Nunca volvimos a hablar de aquello.

Por eso ahora, cuando estos jovenzuelos montan una huelga ni saben por qué e incluso sin edad casi para votar o saber qué quieren votar... me encorajino. Porque dan por hecho que siempre, pase lo que pase, podrán estudiar... y eso no es así.

Ojalá nunca sepan lo que es pasarse la vida queriendo saber, queriendo conocer, queriendo aprender. Y terminen convirtiéndose en esponjas.


Seguir leyendo...

Este es un país de imbéciles

Según la Real Academia de la Lengua Española la definición de imbécil es persona poco inteligente o que actúa con poca inteligencia.

Cuando (algunos lo recordarán como experiencia vivida) ocurrió el golpe de estado de 1981, con Tejero y Miláns del Boch, todo el mundo ensalzó la figura del rey Juan Carlos I como baluarte de la recién instaurada democracia. Recuerdo que mi padre, aquella misma noche donde él tenía que levantarse a las 6 de la mañana y yo a las 7, y estando todos esperando la aparición del monarca en televisión... a más de la una de la madrugada... dijo que "ese ha estado tanteando hacia qué lado inclinarse y por eso está tardando". Pero días después el país, todo el país, empezó a manejar dudas en cuanto a que Suárez, que en aquel momento era Presidente del Gobierno dimitido (el golpe fue en el Parlamento y durante la votación de Calvo Sotelo como sucesor) estaba "detrás" de aquel alzamiento militar. Y para ese razonamiento se echaba mano del pasado falangista del citado Suárez. Y el bulo siguió por los tiempos de los tiempos.

En la actualidad andamos inmersos en una crisis de la que se empieza a vislumbrar el final, aunque sea un final complicado. Y sí, hablo de la independencia de Cataluña. Pues bien, y como este país es como es (imbécil total), tenemos a un partido político que en vez de arrimar el hombro porque la situación es difícil, se dedica a tirar piedras contra todo el Estado. Y por si alguien se ha liado, aclararé. Hablo de Podemos, hablo de Pablo Iglesias, y digo que van contra el Estado porque en estos momentos ir contra el gobierno, sea el que sea, es ir contra todos, sencillamente porque los separatistas quieren romper lo que se conoce como España.

Pero es que hay más. La mitad del país anda a la gresca con la otra mitad, y hablo de españoles, no de catalanes ahora mismo. Que si el gobierno más corrupto de Europa; que si el 155 está bien aplicado, mal aplicado, que si había que haberlo activado antes, que no; que si las elecciones del 21D, que si son demasiado pronto, que si demasiado tarde... y así hasta el infinito.

Que el Partido Popular tiene corruptos como caracoles cuando llueve... sí. Que si el 155 sí o no... de momento parece que da resultados aunque no soluciona. El 21D, pues a gusto del consumidor, pero lo único cierto es que están todos los políticos catalanes locos apuntándose para participar.

A ver, que no hace falta que los propios españoles nos tiremos piedras, que ya hay otros (catalanes en este momento) que lo hacen; no les demos encima material de guerra. No hace falta que los españoles nos liemos a discutir si hay o no que modificar la Constitución (que sabemos que sí), pero encima no les demos razones y argumentos "al enemigo" para que luego nos den en todo lo alto con nuestra propia cachiporra.

Ciudadanos, por poner un ejemplo de hoy mismo, ha dicho hoy en boca de su lider Rivera, que hay que darles medallas a la policía nacional y la guardia civil por su actuación del 1 de octubre. Hombre, no me parece mal por aquello de compensarles por lo mal que lo han pasado pero... no es el momento. Es una propuesta, ahora mismo y como están las cosas, desafortunada. A eso me refiero con lo de no dar "armas" al enemigo, tomando el término "enemigo" en forma de símil y dirigido a los separatistas.

Las cosas no están saliendo mal aunque reitero lo dicho antes: no se va a solucionar nada por lo que habrá que hacer algo más... después del 21D. Personalmente no soy partidaria de negociar ni dialogar nada con los que han provocado todo ésto, así que esperemos que los propios catalanes decidan y decidan bien para la estabilidad y el sosiego de todos.

Pero repito, que la mitad del país (y durante estos días he estado "viajando" por otros lugares y sé de lo que hablo) esté bombardeando al otro medio, ni es lógico, ni está bien... y es de imbéciles. Criticar lo que está mal para que se solucione, vale, estupendo... pero no es el momento. No es el momento.


Seguir leyendo...

El MHP Puigdemont

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, el término "sinvergüenza" quiere decir: "Que comete actos ilegales en provecho propio, o que incurre en inmoralidades".

Las siglas con que se suele simplificar lo del "Muy Honorable Presidente" para referirse al presidente de la Generalidad catalana (disculpen, pero "Generalitat" es en catalán y yo no hablo eso), pero como siempre hay un roto para un descosido... también puede ser y más en los tiempos que corren "muy hijo p..."

Pero vamos a lo que vamos hoy martes 31 de octubre, día en el que un tal Puigdemont, supuestamente expresidente de la autonomía catalana por haber realizado un ilegal referéndum con urnas en cualquier calle y en cualquier suelo, votando los ciudadanos con las dos manos y papeleta en cada una, y de haber declarado por no se sabe cuántas veces una independencia republicana cuando no se le dió la impunidad judicial por sus actos, hoy ha rizado el rizo del absurdo y sobre todo del ridículo.

No sé cómo se sentirán hoy los catalanes, independentistas o no, al ver a su desaparecido expresidente que de pronto aparece en Bélgica con algunos de sus exconsejeros-ministros, diciendo cosas como las que hemos tenido que escuchar esta mañana. Porque el sujeto ha mentido como un bellaco.

Decir que las calles de Cataluña están en guerra contra España, decir que se les está masacrando con la violencia, diciendo que las próximas elecciones autonómicas del 21 de diciembre (convocadas por cierto por el Gobierno de España porque él, Puigdemont, no tuvo lo que hay que tener para convocarlas) no le dan garantías... decir también que se ha ido a Bruselas para desde allí luchar por su pueblo, que no reconoce ni acata el 155 (pero en cambio sí admite las elecciones), que sigue siendo presidente de Cataluña... habiendo sido cesado...

Todo ello con la única finalidad de internacionalizar un problema que en realidad no lo es. Y claro, la pregunta surge enseguida: ¿cuál es realmente su finalidad?.

Pero volvamos a lo que ha declarado.

Las calles de Cataluña no están en guerra, y solamente hay que echar un vistazo. Imagino la cara que se les tiene que haber quedado a los catalanes cuando han escuchado lo que han oído. No veo yo tanques, ni disparos, ni incendios, ni muertos...

A este sujeto habría que explicarle lo que es algo democrático. Por ejemplo: poner urnas en las calles y que la gente vote las veces que quiera, no es muy democrático que digamos; que las urnas, antes de llegar a los colegios electorales... ya lleven papeletas dentro, tampoco lo es, digo yo; que nadie IMPARCIAL vigile las votaciones ni los recuentos, tampoco; que dos meses antes ya se sepan los resultados... o que el día antes el propio Puigdemont, en un desliz, de los resultados, pues qué quiere que le diga.

Luchar por su pueblo. Hombre, a dos mil kilómetros de distancia y cuando no pasa nada en las calles... difícil de creer. ¿Que no va a pedir asilo?. ¿Para qué lo quiere si un ciudadano español (y usted sigue siéndolo) puede viajar libremente por toda Europa?. Ahora, no se le olvide venir cuando un juez le cite a declarar porque entonces se cursará una orden internacional de detención... y usted no está aforado...

¿Que se considera presidente de una república?. Y yo la reina de mi casa. ¿Qué problema hay?. Lo que yo no sé es si ahora mismo los catalanes, los suyos, le están considerando algo distinto, porque si yo fuera republicana independentista, y después de la mascarada de voy vengo subo bajo de los últimos días, verle esta mañana en televisión... no sé si me sentiría muy orgullosa que digamos, no de mis ideas políticas (que son muy respetables, faltaría más), si no de haberme partido la cara por ellas, de haberme peleado con amigos y familias también por ellas, y de haber ninguneado a todo el que no pensara como yo. Porque usted, expresidente de la nada, no es un ejemplo a seguir ahora mismo para nadie. Es más, y hasta que todo esto pase, a lo mejor lo más prudente es no presumir ante el mundo de que soy catalana, porque muchos motivos de orgullo no me han dado ni usted ni los suyos. Pero como no soy catalana, no tengo esos problemas; qué alivio.

Es usted, MHP, (lea las siglas como más le apetezca) un impresentable, un sinvergüenza (según la RAE) y toda una humillación para su pueblo. Habernos hecho pasar durante meses lo que nos ha hecho pasar, no porque un 42% de Cataluña quería ser independiente, (que ese no era el problema real), si no porque lo hicieron tan mal, tan sumamente mal, saltándose leyes, Constitución, y cruzando la línea que separa a personas de bien de delincuentes, provocando un día sí y otro también, que llegó a parecer inevitable el enfrentamiento violento. En ocasiones, y lo reconozco, pensé que era en realidad lo que buscaban. Pero no les salió, y no porque no pusieran empeño en provocarnos, si no porque tenemos (nosotros) un Presidente del Gobierno de España con el que no comulgo en nada, pero que ha demostrado que su "pachorra", su templanza, es lo que había que tener en estos momentos.

Mire MHP está usted encantado de sí mismo; se le ve entusiasmado de ser el centro de atención y con montones de prensa y focos delante. Se cree el más listo de la clase e intenta que el mundo que le observa se de cuenta de ello. Disfrute de todo eso, disfrute. Espero que esos catalanes de bien, independentistas o no, digan el 21D lo que piensan de usted, pero sobre todo qué quieren. Y usted, MHP... quédese en Bélgica para siempre... y procure que no le pase nada porque hay mucho fanático independentista exaltado en el mundo y a lo mejor (espero que no) algún ofendido le considera un traidor.

Y a esa Cataluña a quien tanto quiero y que tanto me ha hecho padecer estos últimos tiempos... no se merecen ser dirigidos por gentuza. El 21D hay que votar TODOS.

Iba a cerrar este artículo pero de pronto me he dado cuenta de algo. Lo único bueno que ha salido de todo esto, y teniendo esperanza en que se solucione de la mejor forma posible, es lo que ya he contado en alguna ocasión: hace muchos años tuve una pareja independentista irracional (irracional porque mi casa era "el extranjero"... pero la pensión que cobraba y que le pagaba (y paga) España, y por la que no había cotizado nunca, esa no le daba asco; aquello no funcionó por otras razones. Hoy me alegro de que no fructificara, porque lo más probable es que se hubiera dinamitado por esta crisis catalanista.

Y porque me quité un enorme peso de encima, ufffff, qué alivio. Que me ha costado mucho llegar a eso.


Seguir leyendo...