Calumnia que algo queda

Hay cosas que a fuerza de decirlas, la mayoría de la gente termina convencida que son verdad. Y es que el ser humano es así.

Estoy, personalmente, un poco harte de leer y escuchar que todos los viejos votan al Partido Popular, y lo de "viejos" es referido a quienes cobran una pensión. Y todo porque un buen día a alguien se le ocurrió la brillante idea de pensar y decir en voz alta que el miedo a perder la pensión lo era todo, olvidando aquello de las ideas personales de cada cual, o sencillamente sus principios.

Es como aquello que comenté una vez hace ya tiempo, de la manía de la mayoría de etiquetar al otro. Pues en este caso los mayores, que directamente pasan a viejos, votan lo que votan por la pensión... como si los demás partidos las fueran a quitar como lleguen a la Moncloa. Por cierto, que los que van camino de quitarlas realmente son precisamente los del P.P. que andan locos metiendo la mano en esa caja.

Pero volvamos al principio. Mayores = a pensión = a voto hacia la derecha.

Pues no, va a ser que no jovenzuelos de pro (que ya se os pasará la tontería, eso lo aseguro), que como no estais en posesión de la verdad, resulta que los viejos como decís, no votan todos a una, como Fuenteovejuna, a la derecha. Que en este país llamado España hay mucho rojo, de rabo o de rosa roja, de cierta edad que peleó lo que no está escrito para que ahora vosotros podais decir tanta tontería junta. Y no hablo siquiera de los que lucharon en aquella guerra que nunca debió existir, porque la mayoría ya se han ido y los que quedan ni se acuerdan ya, si no de esos otros que corrieron (corrimos) delante de aquellos grises que te abrían la cabeza primero y ni preguntaban después. O que vivimos un golpe de estado militar que nos puso a todos lo que nos puso en la garganta, y que si no prosperó fue porque cada uno iba a lo suyo y por muchas más cosas que nadie os contará nunca.

Por cierto y no quiero alargarme más. Con un poco de matemáticas, simplemente con eso, es fácil ver que no salen las cuentas. En España hay ocho millones de pensionistas de los que no todos son viejos; el Partido Popular tiene diez millones de votos en las últimas elecciones. Suponiendo, y es mucho suponer, que los ocho millones hubieran votado a la derecha (y por lo menos yo sé de una que no)... me faltan dos milloncejos de nada. A ver: ¿quién está vociferando bobadas y luego metió la papeleta azulita?.

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80.000 euros anuales de sueldo

Miguel Vidal es el presidente del Partido Popular en Baleares. Reconozco que hasta hoy no me había fijado en este sujeto, pero la actualidad manda y hay que hacerle un pequeño hueco en este blog.

Resulta que Miguel Vidal, supongo que al igual que los 350 diputados y unos 250 senadores, cobra anualmente el bonito sueldo de 55.000 euros. Pero al tener el cargo político que tiene, su partido político (cuyas arcas están compuestas de donaciones más o menos particulares... más subvenciones del Estado, dadas a fondo perdido) le da un sobresueldo de 28.000 euros más, lo que resumiendo comporta la suculenta cifra de 83.000 € anuales. Si dividimos esa cifra en las 14 pagas que no todos los españoles tienen, el resultado es de 5.929 euros mensuales.

Pues bien el señor Vidal, al hacerse pública la cantidad total que cobra... se ha alegrado mucho porque así los ciudadanos sabrán lo poco que cobra para lo mucho que trabaja. Es más, ha añadido que "cualquier camarero, basurero o señora de la limpieza" cobra más que él.

No voy a hacer ningún comentario al respecto porque creo no hace falta... y porque me conozco. Este país está lleno de ciudadanos adultos, ciudadanos honrados y decentes, que luchan cada día por sacar adelante su casa y su familia. Aún no han aprendido, muchos de ellos, qué hacer con sus papeletas de voto pero espero, aunque a lo mejor yo no lo veo, que un día esos ciudadanos sean capaces de coger escobas y barrer.



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Mariló Montero y Pablo Iglesias

Mi madre solía decir que con las cosas de comer no se juega. Y es que hay cosas con las que ni de broma.

Al parecer y contado con la mayor reserva, Pablo Iglesias, el líder del partido político español "Podemos", habría, dicho en una conversación privada (parece que le robaron el móvil) con su amigo Monedero, y sin tener -yo al menos- constancia del resto de la conversación, que a la periodista Mariló Montero (la ex del también periodista Carlos Herrera), la azotaría hasta que sangrase (sic).

La señora Montero ha denunciado el hecho.

Y Podemosha respondido a esa denuncia reiterando que el comentario fue hecho en un ámbito privado (???)... y en tono de broma.

Mariló Montero no es una periodista que me caiga especialmente bien; la he visto en televisión, en su último programa, en alguna ocasión y no me gustan ni sus formas, ni su tono, ni su nada. Me pasa igual que con su ex marido: me suenan a prepotentes, siendo ésta una apreciación personal y que no está fundada más que en no haber química alguna entre ellos y yo. Dicho ésto, sigo.

A ver, chiquitines de Podemos. Ni de broma. Ese tipo de comentarios, sea cual sea el motivo, la chanza, la juerga del momento, el amiguete que escucha... ni de broma. Este país tiene, año tras año, ochenta mujeres que mueren a manos de gente que, a lo mejor, dijo algo parecido en un bar con los amigotes. Ni en privado ni en público. Nunca.

Y ahora, y ya enfadada (porque lo estoy), si este sujeto (Pablo Iglesias) que en privado y con amiguetes dice ese tipo de cosas, quiere gobernar este país... ni de coña.

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Hay trabajos y trabajos

En ocasiones, y es algo que nos ha pasado a todos, vemos en el supermercado un producto que compraríamos pero que al ver el precio, lo volvemos a dejar en la estantería. Consideramos que es caro y no lo compramos. Pero hay veces que, por casualidad o no, tenemos la oportunidad de ver su proceso hasta que llega a nuestras manos, y es entonces cuando ya no lo vemos tan caro.

El otro día estaba viendo un programa de esos que te cuentan cosas en las que nunca pensamos; trabajos que no has caído nunca en la cuenta que existieran.

El programa entró en una fábrica de conservas de anchoas. Al decir "fábrica" automáticamente todos pensamos en un edificio enorme y lleno de máquinas y empleados. Y no siempre es así. En este caso era una especie de lugar lleno de locales internos (tres o cuatro... no creo que hubiera muchos más), donde en cada uno de ellos había algo menos de doce personas, debidamente uniformadas (incluso con gorros), haciendo lo que nos querían mostrar: el proceso de envasar anchoas, en concreto en esos frasquitos de cristal con tapa que todos hemos visto en cualquier estantería del super.

Lo primero que me llamó la atención fue comprobar que a pesar de lo escrupulosos uniformes, nadie llevaba guantes. Luego entendí por qué y el que estaba justificado.

Todo mujeres que se encontraban limpiando boquerones, quitándoles las espinas, separando los dos lomos y poniéndolos en unas bandejas donde eran enjuagados. Después se escurrían y por último se introducían, los más grandes y lomo a lomo en su tarrito correspondiente. Las más pequeñas iban a las latas de conserva.

Lo sorprendente es que la mayoría de esas mujeres llevaban más de 20 años haciendo ese mismo trabajo, e incluso algunas de ellas contaban que "habían heredado el puesto" de sus madres. Y eso 8 horas diarias. Hay que parar, pensarlo... y sobrecogerse: día tras día y durante muchos años limpiando y separando las anchoas.

Por eso era imposible que llevaran guantes: porque destrozarían el producto. Y absolutamente todo el proceso es manual... algo que no tiene precio.

Todo el santo día con las manos húmedas y pringadas de boquerón. Pensadlo.

Luego llegar al super, coges el tarrito, ves que cuestan dos euros con algo y lo vuelves a dejar porque te dices a tí mismo: huy, qué caro!!!. Incluso no importa lo buenísimas que están (muy diferentes por cierto a las de las latas).

Todo mi respeto a esas mujeres y el tipo de trabajo que hacen.


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Hillary Clinton candidata

Dejando de lado si se está o no de acuerdo con Hillary Clinton y su partido político, que esa es otra cuestión, lo cierto es que es una alegría la proclamación como candidata de los demócratas norteamericanos de esta mujer de 68 años, para ser candidata a la presidencia de los Estados Unidos. En caso de ganar las próximas elecciones, será la primera mujer en llegar con ese cargo a la Casa Blanca... y eso ya es un logro para todas las féminas.

Soy de la opinión de que mientras que una mujer sea noticia por llegar a un cargo, sea el que fuere... quedarán aún cosas por hacer. Y todavía más cuando aún hay demasiados que piensan que cuando una mujer asciende en su profesión... seguro que tiene algo que ver su cama...


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