Mientras no cambie la ley de prisiones...

La historia se repite una vez más.

Un hombre mata a su ex-mujer con una escopeta "había comprado para su hijo de 9 años" (???). Se enzarzan en una discusión y él cuenta que volvió el cañón del arma contra él, que la mujer intentó impedir que se suicidara, forcejearon... y ella resultó muerta... por ONCE disparos. Era mayo 2003 (es importante fijarse en las fechas).

Llega el juicio. Una abogada le defiende. Le condenan a 18 años de cárcel (barato sale matar a alguien... y digo eso por lo que sigue). Como la lay habla de "beneficios penales" a aplicar, resulta que de esos 18 años cumple sin salir, DIEZ; después en régimen abierto (sale de día y vuelve a prisión de noche) desde el 2013 hasta enero del 2017 cuando sale en libertad condicional.

Ahora acaba de matar a su abogada, sí, la misma que le defendió en el juicio. Ella estaba casada y es su marido quien denunció su desaparición; la encontraron en casa de él. Tenían una relación sentimental.

A él lo encontraron mientras huía; al sentirse acorralado se tiró desde el viaducto de Zaragoza, muriendo en el acto.

Hasta aquí lo que se sabe.

Y mientras no se cambie la ley que habla de "beneficios" a quienes cometen delitos de sangre, la justicia no será nunca lo que debería ser. Dieciocho años por un asesinato (no he usado nunca un arma, pero once tiros no es una casualidad, un "no querer hacerlo"), y sale a la calle a los diez... pues no. No hablo de pena de muerte, ni siquiera de prisión permanente revisable... hablo de cadena perpétua en toda su plenitud. Si fuera así y únicamente utilizando este último hecho, la abogada estaría viva, y los hijos de él (tres tuvo con su primera asesinada) no tendrían el lastre emocional del padre que tienen, criaturas).

Hay que modificar las leyes penales, ya, y "ya" no es "lo estudiaremos" ni "pasado mañana". En España a día de hoy llevamos cuatro mujeres muertas en lo que va de año... y estamos a 18 de enero. Ya está bien. ¡¡¡YA ESTÁ BIEN!!!.

Hombres contra mujeres

Durante años y algunas incluso toda la vida, las mujeres han tenido que soportar el machismo de padres, hermanos, maridos, desconocidos... e incluso de las propias mujeres. Parecía un rol asumido simplemente por el hecho de ser mujer. Y me refiero a muchas cosas que en la mayoría de las ocasiones han quedado en la intimidad de los distintos hogares que las féminas pueden llegar a tener.

Porque quienes ya tenemos una edad, posiblemente recordemos que en casa, la de nuestros padres, la niña era quien ayudaba a la madre (poniendo la mesa, yendo a por el pan o la gaseosa...), mientras los hermanos varones esperaban tranquilamente a que todo estuviera puesto.

Y no digamos ya si en toda esa "masculinidad" imperante, la propia madre, la nuestra, era parte integrante. No hablo del amor (supuesto amor a veces) materno, si no de comportamientos que ahora nos pueden parecer impensables. Porque, hagamos memoria, el "honor" de la familia, de nuestra familia, estaba siempre en nosotras, las mujeres; parecíamos en algunos aspectos que muchas desconocíamos, familias turcas al uso... Si ya adultos o no tanto, el chico traía un niño a casa... no pasaba nada porque sencillamente y cara a los de fuera se decía que era un "sobrinito"; pero cosa muy distinta era si ese niño lo traía una hija: o se "adoptaba" por parte de los padres (escondiendo a la joven en casa... o en la de los abuelos que aún estaban en el pueblo), o sencillamente se la echaba de casa. El honor familiar quedaba a salvo.

Si el joven tenía tropecientas novias no pasaba nada, pero cuidadito con que la niña fuera algo ligera; o no lo fuera... simplemente "podía" llegar a serlo...

Y así pasaba a manos del marido, que muchas veces la mataba a palizas mientras llenaba la casa de hijos.

Cierto que todo lo contado, y prometo que ha sido intentando resumir, no pasaba en todas las casas, pero sí más veces de lo que se es capaz de reconocer en voz alta.

Y llegamos al momento actual. Ahora resulta que las pobres víctimas son los hombres, a quienes se les machaca (según ellos) y se les culpa de todos los males. Y hasta algunos, con más o menos visibilidad pública, se atreven a decir que la violencia de género tiene "oculta" el dato de que un 25% de las víctimas... son hombres. Es decir, que un 25% de quienes reciben palizas en su casa son varones a manos de sus esposas. Para subirse encima de una silla y tirarse. Solamente les ha faltado decir también que se ocultan los muertos que hay debajo de la cama.

O sea que el medio centenar largo de mujeres muertas a manos de sus parejas o exs, anualmente, esconde ese 25%, que se oculta, no se dice... vaya usted a saber con qué ocultas intenciones. ¿Y a nadie le llama la atención que en todo un año, uno tras otro y durante decenios, JAMÁS haya habido un muerto masculino?. Qué raro, ¿no?.

Esta mañana volvía del supermercado y me he visto venir de frente a un hombre de cuarenta y pocos años. Hablo del mediodía. Venía de lado a lado de la acera y era muy llamativo verle andar. Al principio y al observarle de lejos, he pensado que quizás se encontraba mal, pero conforme se acercaba... la expresión de su rostro y su mirada, no dejaba lugar a dudas: iba borracho como una cuba. ¿Lo primero que he pensado?: madre mía, pobre mujer (esposa, madre, hermana, hija...) cuando se lo vea entrar "así". Porque es lo que hay, y porque no es la primera vez que a plena luz del día (no es lo habitual) se ve a alguien en esas condiciones. Y es que tomarse "un anís" o un "carajillo" cuando está amaneciendo es lo que tiene; y de eso hay mucho.

¿Hombres contra mujeres?. No, claro que no. Pero sí es cierto que la mujer, cómo género, como "sexo débil", ha dejado de serlo y no está dispuesta a callarse y seguir aguantando. Para muchas ya es tarde, pero no para la gran mayoría. Y si los hombres se sienten atacados o en guerra... tienen un problema, un gran problema, porque si su masculinidad depende de que nosotras seamos sumisas...