El cáncer de mama

Sé que muchos no quieren hablar del cáncer. Consideran que es un tema aburrido y sobre todo "no va con ellos". Incluyo a las mujeres en ese "todos" al que me refiero. 


Acabo de leer un artículo con referencia, concretamente, al cáncer de mama. Es la opinión de tres mujeres que lo han padecido, cada una con su edad y sus circunstancias. Me siento identificada con la mayor, no por los años en que le ocurrió, si no porque lo que cuenta es muy parecido a lo que me pasó/pasa a mí: un cáncer en grado 3, a uno de ser terminal... las sensaciones de después... y mucho más que no cuenta... ni cuento. Pero ello no quita para que lo que relatan las otras dos no sea cierto: la sensación de vacío, de soledad... de consejos y comentarios ajenos hirientes... el saber que es cuestión de tiempo que vuelva, y que si has llegado hasta aquí es sólo cuestión de suerte y de nada más, porque muchas, con menos, se quedan en el camino. 


Acabo de pasar mi novena revisión anual y solamente mi perro y yo sabemos cuáles han sido los resultados. Triste ¿no?.


Supongo que como ahora se "estila" que los textos sean muy breves, nadie llegará hasta el final de este, pero tampoco me preocupa mucho.



Noelia, Fernanda y Mari Carmen no se conocen de nada, ni siquiera comparten la misma edad, pero hay algo que las une y que es inexplicable para quien no lo haya vivido: las tres han pasado por un cáncer de mama. A cada una la enfermedad le llegó en un momento distinto de su vida y las cambió para siempre.

 

Ellas son el ejemplo de que el cáncer no entiende de edades y puede aparecer en cualquier momento. Noelia lo descubrió a los 33: "Yo me lo note duchándome". Estaba practicando la autoexploración, el método recomendado para detectar anomalías en las mamas mediante palpación, cuando notó algo extraño. "Era un triple positivo, un tipo de cáncer que responde a las hormonas estrógeno y progesterona, el pack completo".

 

A Fernanda le detectaron la enfermedad con 46 años y, desde entonces, explica que ha sufrido "una mastectomía radical con vaciamiento de ganglios". "He pasado por miles de pruebas: radioterapia, hormonoterapia... Me han reconstruido las mamas y hace unos meses tuve una progresión en los huesos", cuenta. Dos años después, tiene clara su situación: "El mejor de mis escenarios es que puedan cronificar la enfermedad para que no siga avanzando".

 

Para Mari Carmen ha pasado bastante más tiempo desde que le dieron la noticia a sus 57 años. Ahora, con 65 y jubilada, piensa en ese momento y admite que "fue un palo porque no te lo esperas nunca". En su caso, se hacía mamografías "todos los años", aunque el diagnóstico no fue una sorpresa del todo: "Yo ya sospechaba algo cuando fui, notaba cambios en la mama, un pezón retraído".

 

Nadie sabe cómo reaccionar cuando te comunican que tienes cáncer, "aunque lo vas asimilando cuando te empiezan a hacer tantas pruebas. Sabes que hay algo que está fallando, pero cuando te lo verbalizan caes en shock", explica Fernanda.

 

Ella decidió realizarse todas las pruebas en secreto, sin decirle nada a su familia. "Recuerdo que dije: ‘cualquier cosa después de la comunión de mi hijo’. Mi obsesión era no fallarle, no entristecer su momento. Fue como... ahora no me viene bien, como si pudiésemos dar la bienvenida al cáncer cuando nos convenga". Ella esperó a una mañana de domingo para contárselo a sus hijos. "Lo que sientes es culpa cuando te lo dicen. Culpa porque no podía caer enferma porque soy madre, porque no me acordaba de cuándo había sido la última revisión".

 

Mari Carmen tuvo una reacción similar y no quiso decírselo a su hijo, que estaba en Navarra estudiando, hasta que terminara los exámenes. "Me preocupaban esas cosas, lo de alrededor, más que la enfermedad en sí", rememora de ese día en el que la acompañó su vecina enfermera al hospital. "Me entraron nervios, miedo no, porque pensé que lo habíamos pillado y lo iba a pasar, nunca he asociado la enfermedad con la muerte".

 

"Yo me quedé en shock". Tras la biopsia, Noelia acudió a la consulta del médico con su madre y una amiga, pero no fue hasta horas después cuando lo asimiló por completo. Llevó su enfermedad muy discretamente "porque no quería generar penas ni oír el ‘pobrecita que tiene cáncer".

 

"Dicen que es un paréntesis, pero he aprendido que no es un paréntesis que se abre y se cierra, sino que es una etapa nueva y completamente distinta. Las secuelas van a estar contigo siempre, no hablamos de ellas porque son tabú, tienes que dar las gracias por haberte curado y no puedes quejarte".

 

Noelia ha pasado por quimioterapia, cirugía, radioterapia, inmunoterapia y aún le quedan cuatro años de hormonoterapia. Aunque hace año y medio que acabó la quimio, sus efectos secundarios ya son su nueva realidad.

 

Es una visión de la vida después de la enfermedad que comparte Mari Carmen: "Tener cáncer es empezar otra vez de nuevo cuando acabas el tratamiento". Su tumor estaba en un estadio anterior al terminal, con metástasis múltiples en la axila. Tuvieron que realizarle una mastectomía radical, incluido el músculo del pectoral, y sabe que su brazo nunca volverá a funcionar como antes.

 

Fernanda, que sigue con la enfermedad, cree que "hay alrededor del cáncer una especie de aura donde todas nos vestimos de rosa y nos vemos muy felices, pero hay que vivir el día a día, las secuelas, cómo te cambia ya no solo tu cuerpo, sino tu estado de ánimo, tus fuerzas y tu mentalidad. Prácticamente es imposible ser la misma persona que eras antes, eres distinta".

 

Cuando Noelia, que ahora tiene 36, piensa en lo que podría haber sido su vida con 33 años sin cáncer, tiene claro qué ha perdido: "He reducido las posibilidades de ser madre a cuatro óvulos congeladoscuando tenga 40 años". Nunca ha tenido un fuerte deseo por tener hijos, pero por su edad, en su entorno casi todas sus amigas ya eran mamás. "Cuando te dicen que a lo mejor no puedes ser madre, piensas ‘vaya, a lo mejor sí quiero serlo’. Es una parte que el cáncer me ha quitado". A eso se le suma el no haber podido divertirse como cualquiera en esa edad al estar "presa de la cama" porque el tratamiento le impedía siquiera hablar por teléfono. 

 

A Fernanda le realizaron una doble mastectomía y, al igual que Noelia, la sometieron a una castración química. Para ellas, la pérdida de la menstruación y la llegada de la menopausia a raíz de la quimioterapia es lo que hizo que dejaran de sentir su feminidad. "Este cáncer para nosotras es devastador porque dejas de ser mujer", coincide Noelia.

 

Sorprende que Mari Carmen, curada hace ocho años, ha logrado verlo con otro punto de vista: "Empecé a apreciar cosas que antes no valoraba. Me di cuenta de que me encantaban los árboles, me olía la hierba como nunca antes…"

 

En los ojos de los otros tanto Noelia como Fernanda coinciden en que la reacción de los demás ha sido muy hiriente. "Es una enfermedad muy larga y te das cuenta de que te dejan de lado sin querer. A la gente le viene muy grande", resume Noelia, quien asegura que "aún estando siempre con mi familia y amigos, tuve esa sensación de vacío, de soledad pura". Ese miedo a ser "el monotema" por repetir que no se encuentran bien es lo que muchas veces les hace sentir desamparo.

 

"El no querer dar pena, que no te traten como una pobrecita. No somos ni eso ni superheroínas, somos mujeres que estamos pasando por una circunstancia difícil y lo que necesitamos es apoyo", resume Fernanda.

 

Para evitar esas situaciones, Noelia tiene un aviso para todos los que traten con un paciente oncológico: "Escucha más, habla menos, cuida, acompaña, empatiza y no intentes dar consejos que puedan desautorizar al doctor".

Seguir leyendo...

El derecho de Carmen Sevilla

No suelo escribir sobre famosos, porque más bien sus vidas y milagros me importan poco. Más o menos lo mismo que yo les importo a ellos. Pero siempre está la excepción. 


Leo en prensa que mañana Carmen Sevilla, la actriz, presentadora, cantante, cumple 90 años. Felicidades aunque no sepa qué significa. Desde el 2013 padece alzheimer. 


Leo también en prensa que muchos, de esos famosos también, andan algo enfadados con el hijo de la artista (Augusto Algueró), porque, ingresada su madre en una residencia cuando ya era patente para propios y extraños que algo no iba bien, la ha mantenido alejada de todo y de todos. Y se le critica (al hijo) por eso: por no permitir visitas de nadie, por no permitir fotografías... por no dar información sobre ella... por nada, resumiendo. 


Es muy fácil, mucho, juzgar al hijo por proteger de forma férrea la imagen y el estado de Carmen... pero es lo que debe hacer. Porque nadie, absolutamente nadie, tiene el derecho al morbo en situaciones como la que nos ocupa, y el único con todos los derechos a decidir es su hijo. Y sé de lo que hablo. Mi madre también tuvo alzheimer durante diez años y salvo en una cosa, en una sola (su ingreso en la residencia donde murió y que se produjo por razones que ahora no vienen a cuento), todo lo que la concernía fue asunto exclusivo mío y de nadie más.


Porque no olvidemos una cosa: el cáncer, en su camino devastador hacia el final, degrada el cuerpo pero no la mente. Pero el alzheimer en ese mismo camino, lo degrada todo hacia extremos que sólo quien lo ha visto en un ser querido sabe: olvida hasta lo más elemental, olvida hasta lo más querido. Bastante pena tendrá su hijo de verla así, para que encima tenga que aguantar que otros, queríendola o no, comercien con su imagen de la forma que sea, incluso con la mejor voluntad. 


Por eso ya no es el derecho de Carmen Sevilla a su intimidad más absoluta, si no el derecho de su hijo a protegerla cuando ella ya no puede. Todo lo demás, sobra. 


Y ojalá, y sé bien de qué hablo, el resto del camino sea lo más corto posible, porque ni eso es vida ni nadie merece recordar a su madre de esa forma. 


  

Seguir leyendo...

No entiendo lo de Madrid

De verdad que no entiendo el comportamiento de algunas gentes. 


El Tribunal Superior de Justicia de Madrid dictamina que el "cierre" de Madrid vulnera algunos derechos de las personas, porque les impide -a los madrileños (entendiendo como tales los que viven en la capital de España, sean o no nacidos allí). salir de su ciudad, sobre todo en el puente del Pilar. ¿Y los derechos de quienes vivimos en ciudades costeras, que se van a ver inundados por los que tienen segundas residencias, o simplemente por quienes salgan de fin de semana hacia aquí?. 


Y entonces, lógico además, y con el gobierno autónomo del PP en la capital en contra, el gobierno de la nación tiene que tomar medidas drásticas, para evitar precisamente esa salida en masa el 12 de octubre. Por ello se ha convocado un Consejo de Ministros urgente para el próximo viernes, con el objetivo de declarar el estado de alarma en Madrid. 


A todo eso y conocida la sentencia del TSJM, las agencias de viajes están recibiendo un aluvión de solicitudes hacia zonas costeras. 


Bien, dicho todo lo anterior, yo me pregunto: ¿tan poco conocimiento tienen todos esos "madrileños", que no entienden por sí solos y sin que nadie les tenga que obligar, que NO DEBEN salir de sus ciudades, porque el contagio del covid puede ser catastrófico?. ¿Tienen que declarar el confinamiento porque ellos no saben, por sí mismos, pensar en el bien común del conjunto del país?. ¿Tienen que salir en estampida hacia su segunda residencia como si les fuera la vida en ello, sabiendo -porque lo saben- que ello provocará muertes?. ¿Tan egoísta se ha vuelto el ser humano, cuando una pandemia amenaza con extinguirnos?. 


Desde luego lo están demostrando (lo de inconscientes), no ya en el próximo puente, si no antes, al principio de todo ésto, cuando salieron "corriendo" también, como si con ellos no fuera la cosa. Y va, vaya que si va. 


Habrá que ir pensando en prohibirles la entrada en nuestras ciudades, ya que ellos no son capaces de tener sentido común. 


Y sí, ya sé que generalizar no está bien, y que no todos los madrileños son así pero... algo habrá que hacer. Digo yo. 


Seguir leyendo...

Madrid no es España

Antes que nadie se indigne por el título, por favor siga leyendo. 


Madrid no es España, aunque todo el mundo sabe que es la capital del Reino y la comunidad con más población, pero ando un poco más que harta porque últimamente parece que lo que ocurre en Madrid es como si ocurriera en el resto del país. 


Cierto es que muchos (por no decir la mayoría) de los contagios del Covid, desde los inicios de la pandemia, se han producido en la zona mediterránea donde vivo a causa de los desplazamientos de dos grandes zonas de España: la madrileña y la catalana... precisamente dos de los más preocupantes por el virus. Y ahora mismo la que más preocupa es la de Madrid, pero de ello a hacer, como están haciendo los medios de comunicación (escritos y televisivos) un monotema a nivel nacional, creo que es exagerado. 


¿Es importante y preocupante lo que está pasando en la capital del Estado?. Sí, y nadie lo discute, pero que las restricciones de Sanidad ahora mismo sean el centro absoluto de la noticia, y que parezca que todos estamos confinados a partir de las diez de la noche de hoy... no. Y es exagerado. Y ganas de alarmar gratuitamente al resto de las poblaciones... que ya tienen bastante con lo suyo. 


Pongamos un ejemplo. Alicante está teniendo más de 200 contagiados diarios. ¿Es preocupante?. Claro que sí, pero no es un hecho que le importe a los de Logroño o a los de Soria. Digo yo. ¿Que hay que dar la noticia?. Sí, pero sin exagerar y, repito, sin parecer que lo que le pase a Alicante (o a Madrid) es de vital importancia para el resto. Espero se me esté entendiendo. 


Soy partidaria, en el caso madrileño que nos ocupa, de restringir limitación de movimientos de personas porque no olvidemos, y lo he dicho al principio, que quienes tienen segunda residencia suelen poseerla en la Costa Blanca. Y eso es un hecho incontestable. ¿Hay que saberlo?. Sí. Pero ya está: nos lo cuentan, lo actualizan de vez en cuando y punto. Que no tiene sentido (o yo no se lo veo) que cada vez que la alcaldesa (de Madrid) tose, todos estamos constipados. Y verla por todas partes en distintas televisiones, explicando sus planes... pues como que no. 


Eso, los que tenemos ciertas edades, lo conocimos como "centralismo". 


Seguir leyendo...

Ni bueno ni malo

Ni bueno ni malo... si no todo lo contrario, por aquello de enredar lo más posible. 

Últimamente más aún me estoy dando cuenta que nada me importa. Y cuando digo nada... es nada. Estoy, como les suele pasar a muchas plantas en invierno, en un impás del que además no me apetece nada salir. Salvo mi perro y yo... al resto del mundo que le den. Y lo digo con toda la honestidad de que soy capaz. 

No sé si es la edad, la situación personal, la pandemia, que llega octubre y con ese mes un montón de miedos, o sencillamente que el cuerpo y la mente se van cansando de tanta tontería ajena. 

Hace ni sé el tiempo que no sé lo que pasa en el mundo: ni veo telediarios, ni leo prensa... y estoy con un escepticismo ante todo... 

Hoy he sabido que hemos tenido más de treinta mil contagiados en España por el covid. No sabía ni que estábamos así ya, lo digo en serio. En un primer momento me he asustado, pero después... después... como si no fuera conmigo. Y soy consciente, muy consciente que sí va. Pero es que no puedo hacer nada para evitarlo, así que ¿para qué preocuparme?. 

Apenas salgo de casa, solamente hablo con Tobi, mi precioso cachorro, y con mis plantas. A veces hasta conmigo misma. Es como si viviera en una fortaleza, y hubiera decidido que es precisamente ahí donde quiero estar. Si el mundo no se acuerda de mí, ¿por qué voy a acordarme yo de él?. 

A veces pienso que he perdido la mayoría de mi vida "teniendo cuidado" para que los demás no se enfadaran, y eso, a la postre, da igual. Pero yo no lo sabía. Lo malo (o quizás no lo es) es que te acostumbras a no necesitar a nadie... ni siquiera en los afectos. 

Las siete menos diez de la mañana y escribiendo. No es que me haya levantado pronto; es que aún no me he acostado. Tampoco es que haya estado haciendo nada importante, hoy al menos no, porque más bien ando vegetando mucho últimamente. Incluso, y es algo que no había hecho nunca, hago siesta. No me reconozco. O quizás sí pero no me miraba. Yo creo que estoy aprendiendo a vivir en una isla desierta. Mi isla claro está. 

Seguir leyendo...

Hacia la Republica

A mí que un vicepresidente del Gobierno de España diga que su motivación principal ahora mismo es derrocar a la monarquía e implementar la república en este país, lo cierto es que me da más que grima. 


A ver, aclaremos, que luego siempre hay algún despistado por el mundo mundial, que llega a este sitio de casualidad, lee lo que lee y se amontona. Que no estoy diciendo que esté contra una república en España... aunque hijos de gatos, gatitos que diría aquél, o lo que es lo mismo: montar una república quienes forman parte de un gobierno monárquico, y por partida doble además, me da un poco de "¿qué, cómo, cuándo?".


Y a eso es a lo que voy. Que cuando uno tiene responsabilidades políticas (y democráticas) de gobierno... él y su pareja, pues hay que tener un poco más de cuidadín con las tonterías que si se dijeran en casa y con una copa en la mano, no pasarían de ahí. Pero decirlas en público, con un micrófono delante y encima con cara de enfadado (que se ve que le han dicho que es más serio con ella), pues va a ser que no. Y más cuando lo que cobras en un mes es lo que yo cobro en un año... y así me va. 


A ver, podemita apoltronado, que no me vale. Que sí, que quieres aumentar/mantener/o lo que sea el voto de la izquierda más radical, pero que por ese camino se te van los votos de quienes siendo de izquierdas de toda la vida (y eso tiene un mérito con los tiempos que han corrido) no comparten, no ya lo que dices si no en qué momento lo dices, y cuando quien te ampara en todos los sentidos es una monarquía parlamentaria (forma de gobierno actual de España). 


Despacito y con buena letra, pero siempre siendo coherente con lo que a tí te está tocando vivir. Que es muy fácil decir que la vida, el año que tú estás gobernando, SOLAMENTE va a subir un dos con no sé cuánto anual, cuando cobras un millón al mes y los demás ocho mil en doce meses. ¿Que a qué viene ésto último?. Pues a lo de la coherencia... y la vergüenza torera.


Por cierto: ¿tu pareja sigue estando de baja y cobrando sueldo o ya, con más de seis meses, se le ha pasado el covid?. Porque si está, palabrita del Niño Jesús que yo no la veo. 


Y primero los de casa y luego los de fuera. Sentido común. Y no, no soy de Vox, ni del PP, ni de derechas, ni de centro. Soy de izquierdas y a mucha honra. Pero de izquierdas de la de verdad, no inventada. Tengo más años que tú, Iglesias, más vida también y sin ninguna experiencia política... por ahí no Pablo, por ahí no. 


Seguir leyendo...

La cruz del Valle de los Caídos

Madre del amor hermoso... qué loco está el personal!!!. 


Ante la noticia de que la intención del Gobierno de España es la de convertir el Valle de los Caídos en un cementerio civil, algunos enajenados se han terminado de volver locos de atar.


Que si van a hacer una cadena humana de millones de descendientes de los simios, para impedir que quiten la cruz... que si quienes la toquen van a morir quemados en la hoguera... que si lo que quiere el gobierno es que vuelva a haber dos Españas... que si los rojos y comunistas lo que intentan es fusilar a todos los que creen en Dios... que hay que morir por salvar la cruz... que si es el emblema de la cristiandad (no cualquier cruz, si no esa cruz)... y así hasta el infinito de la necedad. 


A ver, que yo, que no soy ni creyente, ni roja, ni comunista ni nada parecido, soy la primera que respeta CUALQUIER religión, siempre que la fe de cada cual no le nuble el sentido común. Mis padres están enterrados con una cruz de un metro de alto, y en ningún momento me he sentido amenazada, ni porque la tengan ni porque nadie la vaya a quitar. Cada cual puede creer en lo que le venga en gana, pero siempre con la racionalidad en la mano y la mesura en la otra.


No sé si la intención del gobierno es la de quitar "esa" cruz, pero tanto si lo hacen como si no, no es necesario ver cuántos cuchillos tienes en la cocina porque viene una guerra santa. Uno puede morir por sus padres, por sus hijos, incluso por sus amigos... pero no por un símbolo, respetable como cualquier otro que no atente contra nada o nadie, pero que al fin y al cabo es un problema de fé. Incluso se puede morir por una bandera o por un país, hasta ahí llego, pero amenazar con el fin del mundo por una religión, lo siento pero no. 


Y hablando del Valle de los Caídos... ni siquiera estoy segura de hacer un cementerio allí. Los sacaría a todos, los devolvería a sus familias y... booooom... a plantar olivos.


Seguir leyendo...

La falsedad de algunos personajes

Nunca pensé que acabaría escribiendo sobre lo que sigue, pero es que hay cosas que claman al cielo... o casi. 


Personalmente la vida y milagros de los famosos (o famosillos) me tiene sin cuidado, sobre todo cuando ellos tienen esa fama... por no hacer nada público de interés. Y ahora sí entro de lleno en lo que ha provocado estar escribiendo. 


Ahora mismo se está emitiendo Masterchef Celebrity-5, y entre los participantes está "Lucía Dominguín Bosé", que salvo haber sido hija del torero "Dominguín" y de la actriz "Lucía Bosé", no sé qué más ha hecho para ser considerada "famosa". Pero ni siquiera voy a ir por ahí.


Dominguín era el apodo que tenía el torero Luis Miguel González. Y Lucía Bosé en realidad se llamaba Lucía Borloni. Entiendo que ellos, los padres, fueran conocidos con sus nombres artísticos. Entiendo que Miguel Bosé se apoyara en su momento en el apellido ficticio de su madre. Incluso llego a comprender que algunos de sus nietos (Bimba u Olfo Bosé por ejemplo) aprovecharan el tirón familiar siendo "nadie". Pero lo que ya me supera es que una señora que repito no sé cuál es su mérito personal como "celebrity" aparezca como "Lucía Dominguín Bosé". Es que incluso me parece ridículo. 


Uno/una puede ponerse el nombre artístico o apodo que le venga en gana... pero uno mismo... no los parientes próximos o lejanos, simplemente para poder aparecer en televisión. Un poco de dignidad por lo menos.


Y ya rizando el rizo, si ahora preguntáramos quién era Lucía Bosé (y no es cuestión de ignorancia si no de lo que es), la inmensa mayoría, sin importar siquiera la edad (y siendo sinceros de verdad) diría que era una señora con el pelo azul y que quiso hacer un museo a los ángeles... no sigo que me da la risa.


Seguir leyendo...

Medidas de la glucosa durante el día

Las medidas de la glucosa en sangre (la que se mide tanto en análisis como la que se obtiene diariamente en casa) varían algo dependiendo de la edad, del sedentarismo o
La diabetes tipo 2 es en la que se toman pastillas como medicamento. La diabetes tipo 1 es la que necesita de inyecciones de insulina.
actividad de la persona... pero como hay que tener una medida para que el diabético pueda conocer si lo está haciendo bien o no (con la dieta, el caminar, etc), vamos con esas medidas estándard, se viva donde se viva. 

ANTES DE LAS COMIDAS:

Entre 70 y 130


DOS HORAS DESPUÉS DE LAS COMIDAS:

Menos de 180


ANTES DE ACOSTARSE:

Entre 110 y 150


Seguir leyendo...

Estos catalanes de risa

 Una aclaración, que no quiero a unos cuantos indignados por aquí. Si lo que voy a contar lo hubieran dicho otros de otra parte de España, el título también sería: "estos zamoranos... o estos alicantinos... o estos madrileños... o estos gaditanos...". Pero resulta que quienes lo han dicho son la Agencia de Salud Pública de Barcelona (Cataluña, España), y es lo que hay. 


Resulta que los susodichos, que como todo el mundo sabe y conoce, son la panacea de la sanidad en el planeta Tierra, parece que han descubierto algunas cosas que en cuestión de sexo, y en tiempos de pandemia, hay que hacer. Y ahí que se han lanzado a contarlo al universo. 


Lo primero es no darse besos en las relaciones sexuales, por aquello de respirar muy cerca del otro/otra y contagiarnos del Covid. Lo de los arrumacos no lo dicen, pero creo que también entran en el aviso. 


Pero ya lo que me ha hecho saltar en el asiento cuando lo he leído ha sido lo que sigue: el sexo, para evitar el contagio, hay que hacerlo en espacios abiertos, amplios y con ventilación. Ay madre, que me veo al personal haciéndolo en parques, avenidas, piscinas y otros lugares semejantes. Porque no olvidemos que la gente, alguna gente, es muy bruta a la hora de seguir "consejos y recomendaciones". 


Lo de lavar los juguetes sexuales antes de usarlos, hombre, está bien pero... ¿alguien no lo sabía?. 


Y por último acaban en plan "curas de antes" o lo que es lo mismo, lo que decían los sacerdotes católicos cuando yo era pequeña: el sexo con uno mismo como mal menor, pero como estamos en los tiempos que estamos, también se admite de forma virtual. 


Todo lo anterior está muy bien, pero que la Agencia de Salud Pública de Barcelona se moleste en mandar un comunicado con este tema y estas indicaciones... como mínimo me parece un poco prepotente porque el mundo mundial no necesita sus "indicaciones". Alguien dirá "bueno, el comunicado es local"... ya, puede ser, pero me da que no porque yo no leo periódicos catalanes... y lo he leído como noticia nacional. ¿Los de Soria no han hecho también recomendaciones a su ciudad?. Pues eso no lo he leído... por ejemplo. 


Y ya por apostillar... lo de "grandes y ventilados", pues eso, que me ha hecho reir porque los veo en las Ramblas con los juguetitos... Que no den ideas, que hay mucho descerebrado suelto. Que lo sé yo.



Seguir leyendo...

Cuando una película online no para de cargarse

 Es desesperante, lo sé, y por eso precisamente lo cuento aquí. 


Pagas religiosamente todos los meses una plataforma (HBO, Netflix, Amazon...) para poder ver películas en Internet (online), y cuando por fin tienes tiempo, compras palomitas (o sin ellas), y te dispones a disfrutar de la que has elegido (peli o serie)... zas... la dichosa empieza a cargarse cada cinco segundos y no hay forma de ver ni oir nada. ¿A quién no le ha pasado?. 


Buscas por Internet una solución: que si desconectes el router, que si reinicies el ordenador o el smartphone o el decodificador de la tele... Da igual dónde quieras verla, no hay forma.


De HBO o de Netflix todavía no puedo dar la solución, pero tiene que ser algo parecido a lo que voy a contar y que descubrí anoche en Amazon Vídeo (que es donde están las películas y series de Prime). Naturalmente para hacer lo que digo hay que tener una cuenta en Amazon y haber pagado el Prime. Pero repito que tiene que haber algo parecido en las otras plataformas, nombradas o no.


Entras en "Mi Prime" y después en "Prime Vídeo". Te aparecen todas la películas y series que puedes ver. Empiezas a ver la película que has elegido y nada más comience buscas arriba a la derecha (o donde te aparezca) la "ruedecita" de "Opciones": pincha ahí. 

Aparecerán tres opciones "Buena, Mejor y Óptima". No sé por qué pero tendrás marcada la Óptima... pon la Mejor y prueba si el problema de cargarse cada X minutos persiste. Si es que sí, marca Buena y vuelve a probar. Lo mejor es que actualices la página (en ordenador pulsa la tecla F5) para que los cambios realizados se admitan sin problemas.

Pueden aparecer todavía algunos "cargando" pero ten paciencia, no toques nada y sigue visionando la película. En un minuto más o menos ya no habrá más "cargando" y todo se habrá solucionado.


¿Cuál era el problema?. Que tu dispositivo no podía con los gigas que Amazon (o la plataforma que estés usando) había establecido. Al bajarle esos gigas se ha solucionado. Y no te preocupes que no apreciarás una bajada en cuanto a calidad ni a nada. Es simplemente que estabas ahogando a tu dispositivo con una velocidad con la que no podía... por mucha (velocidad) que tu compañía diga que te da... que esa es historia para otro día. 


Si has tenido ese problema y lo has solucionado con lo que he contado, me gustaría saberlo. Y si tienes otra forma ¿por qué no la compartes?. 



Seguir leyendo...

La edad de los perros en edad humana 2020

 Muchas son las formas de conocer la edad de nuestros perros, traducida a la que tenemos los humanos. De hecho en este mismo blog (parte inferior del mismo) hay un enlace donde te lo calculan. 


Pero ahora, en el año 2020, parece que unos científicos han conseguido una fórmula para saber realmente la edad de nuestro perro. Dejando aparte otras cuestiones, suena irónico que con la que está cayendo a nivel mundial (Covid19, por ejemplo) las mentes pensantes del mundo estén ocupados y preocupados por saber la edad de nuestras mascotas... y que conste que tengo un perro al que adoro.


Por aquello de resumir dicha fórmula he estado buscando alguna forma para obtener resultados más fácilmente, y aquí está el resultado. Espero que a alguien le sirva.




Seguir leyendo...

Es curioso

 Sí que es curioso, sí, lo que ocurre cuando cumples ciertas edades. 


Cuando tienes 40 ó 50 años y más en este mundo nuestro en que se valora la juventud como si fuera una proeza personal (y no lo es), quieres aparentar cuantos menos mejor... aunque sea en lugares como éste, donde ni siquiera se te ve.


Y no te digo nada si cumples en la década de los 60 (años). Ya entonces no es que te escondes (o escondes tu edad quiero decir), es que no mandas una foto a ninguna red así te maten. 


Incluso hay gente -y no hablo por hablar- que pone cincuenta años menos de los que tiene, por aquello de parecer de una edad incluso obscena. Lo de hacer el ridículo no va con ellos.


Pero llega un momento, con unas edades, que piensas "¡coño, que he llegado!". Porque has dejado en el camino a muchos que no lo consiguieron. Y con tu cáncer a cuestas, con ese hombro roto que no te deja que le olvides, con una pandemia que te pone en su punto de mira, y con el olvido de la gran mayoría... sientes algo parecido a un punto que te empuja a presumir. Sí, de edad, a pesar de lo que de nuevo la mayoría piense. Con toda la sabiduría y la experiencia que da la vida al vivirla, y que en realidad no sirve para nada por mucho que prediquen que es un valor en alza. Pero a tí ya hay pocas, muy pocas cosas que te preocupen, o te molesten, o sencillamente te duelan. 


Es curioso, muy curioso, lo que piensas a ciertas edades. Es cuestión de sobrevivir sin morir en el intento. Digo yo. 


Seguir leyendo...

Este cuerpo mío

 No sé qué le pasa a este cuerpo mío, pero me está preocupando. Ayer me volví a caer. No me rompí nada pero pudo pasar porque caí en parte sobre el brazo roto hace cuatro meses. Simplemente me falló una pierna... como si no estuviera. Como cuando cuentan pasa cuando te rompes la cadera, que hay un vacío y te vienes abajo: pisé y no tenía pierna. Me di cuenta y de pronto estaba en el suelo. Lo primero que hice fue tocarme el brazo... el dolor en la muñeca era intenso, pero hoy parece que todo está bien... salvo que estoy miedosa. 


No entiendo lo que pasa. No entiendo nada en realidad. No está siendo un buen año, en muchos sentidos, pero si falla la parte física... No puedo permitirme ese lujo. Estoy sola y hacerme daño es un lujo ahora mismo. Además, tengo que críar a Tobi (tiene un año, Dios mío, tiene un año).


Ahora mismo estoy escribiendo y no sé por qué estoy casi temblando. Ayer me asusté, mucho, y aún me dura. 


Esta mañana al levantarme, la primera "puesta en tierra", me he sentido la misma pierna de ayer, vacía, como si no fuera, como si no existiera. No sé lo que pasa... pero algo está pasando. Y no quiero asustarme, no quiero preocuparme, por eso lo cuento aquí... donde nadie más que vosotros lo pueda leer. Aunque si lo pienso -y lo estoy pensando ahora mismo y de golpe- es una tontería lo que acabo de decir, porque no hay nadie que pueda preocuparse.


Debo haber sido una mala persona en mi vida anterior (si es que eso existe) para estar pagando un precio tan alto como la soledad. Debe ser eso. 


¿Y si me caigo y no me puedo levantar?. ¿Cómo aviso?.


De verdad que no me quiero preocupar.


Seguir leyendo...

Todos medio locos... o locos enteros?

 De verdad que no sé si algún dios de la antigüedad ha echado polvos raros en nuestras comidas o qué, pero el mundo parece haberse vuelto loco... o lo roza. 


Hoy hemos tenido casi diez mil contagiados más. Esta mañana he tenido que salir a comprar y me he cruzado (entre otros) con una señora de unos cincuenta y tantos años, un grupo de cuatro chicos de veintitantos y dos chicas adolescentes... todos ellos sin mascarilla. Y un coche policial parado en un semáforo que, digo yo, a alguno de ellos habrá visto.


Luego está ese cantante que ni ha nacido ni vive en España, que día sí y día también, sale en prensa diciendo tonterías como la de que el Covid es un invento de no sé qué gobierno. Pero lo peor es eso: que sale diariamente en prensa.


Lo de las autonomías ya parece de chiste. Primero y cuando el gobierno de España declara el estado de alarma en todo el país, se ponen como niños enrrabietados diciendo que les han quitado competencias que son suyas. Pero es que después cuando el mismo gobierno les deja hacer y deshacer, piden casi a gritos que el "central" haga por ellos. A ver guapitos de cara si os aclaráis, sobre todo la de la capital y el que quiere ser país.


Y el resto del pueblo (español) que no está enfermando por el Covid, o por el virus del Nilo, o por cuatro irresponsables que no se quieren poner la mascarilla, o por otros cuatro dementes que les importa más hacer caja que otra cosa (y no hablemos del 40% de fallecidos que han "rebajado" las cuentas de las pensiones... dato oficial), haciendo de lo de Mesi su principal preocupación, unos porque se alegran y otros porque se desgracian.


Luego resulta que una cadena de esas que te dan cine pagando quita la película "Lo que el viento se llevó" porque considera que es racista y que proclama la esclavitud. Y el nieto de una de las mejores escritoras de novelas de todos los tiempos, cambia el título de "Diez negritos" porque dice que hoy día resulta ofensivo para mucha gente. Y por aquello de terminar si a un negro le dices que es negro, cuidado que se ofende todo dios y te llaman de todo; cualquier día tendremos que ofendernos los que somos verdes cuando nos llamen azules (iba a poner morados, pero lo he cambiado no vaya a ser que alguien se de por aludido). 


Y mientras tanto por aquello de no desentonar con el grupo, yo intentando que mi Tobi (un precioso chihuahua de un año) aprenda a cocinar y a quitar el polvo. Cuando ya sepa le enseñaré a regar las plantas, y como es muy avispado seguro que pronto irá al Mercadona a hacer la compra.


Luego presumimos de ser seres pensantes y los más avanzados de la naturaleza.


Seguir leyendo...