Patatas emparedadas

2 raciones



4 patatas medianas
2 lonchas bacón
1 tarrina pequeña de queso en tubo
1 huevo
Harina
Sal. Pimienta negra molida


Lavar las patatas y cocerlas en agua y sal, con piel durante 20 minutos. Escurrir y pelarlas. Cortar por la mitad a lo largo.

Partir cada loncha de bacón por la mitad a lo ancho. Cortar el queso en rodajas de un dedo de grosor.

Unir las dos partes de cada patata poniendo en medio la media loncha de bacón y una rodaja de queso tierno. Cerrar con un palillo.

Pasar las patatas primero por huevo batido, salpimentar y después por harina.

Freír en sartén con aceite muy caliente.

(Lo lógico es comerlo junto con una ensalada pero... los más valientes pueden meterlo en bocadillo...)


Seguir leyendo...

Jeff Chandler

Jeff Chandler nació el 15 de diciembre de 1918 en Nueva York (EE.UU). Su verdadero nombre era Ira Grossel y su ascendencia judía. Tuvo como compañera de juegos y amiga durante toda la vida a la actriz Susan Hayward.

Medía 1,93 m. de altura. Su físico le abrió pronto las puertas de Hollywood, primero por su innegable atractivo que fue acrecentándose conforme entraba en la madurez y encanecía su cabello.

Consumado violinista también, fundó una productora musical que se llamó "Chandler Studios".

Al terminar la Segunda Guerra Mundial hizo radio, siendo famoso por su grave y bien timbrada voz, llegando incluso a grabar varios discos..

En 1950 interpretó el papel del jefe indio "Cochisse" en la película "Flecha rota", por la que fue nominado al Oscar.

Casado el 13 de octubre de 1946 con Marjorie Hoshelle (1918-1989) actriz que intervino en algunas películas hasta que contrajo matrimonio; tuvieron dos hijas: Jamie (1947-2003) y Dana (1948-2002); se divorciaron en 1954. Su esposa falleció en 1989 de cáncer de mama al igual que sus dos hijas, su hermana y su padre.

El 17 de junio de 1961 se produjo la noticia de su muerte: había sido operado de la espalda, dolencia que se le produjo durante el rodaje de "Operación Birmania", película que no llegó a ver estrenada, siendo la última de su extensa carrera. Al parecer se produjo una hemorragia durante la operación que nadie detectó, hasta que el actor entró en coma; se le volvió a operar de urgencia pero ya no pudo superarlo. 

El hospital fue demandado por mala actuación médica, perdiendo el juicio y yendo la indemnización a manos de sus dos hijas. El actor tenía 43 años. 

Fue un actor que imprimió otra forma de hacer cine, con su seriedad y sus pocas concesiones a los vaivenes de las productoras. Y pocos galanes lo han sido sin hacer alardes de ello.
 

Seguir leyendo...

Para que las endivias no amarguen

Las endibias (o endivias, que las dos formas de escribirlo son válidas) se suelen comer en crudo, habiéndolas separado hoja a hoja (quitándoles las primeras que hay en la primera capa).


Hay ocasiones en que cuando las comemos notamos que están amargas. La solución para que esto no pase está en no lavarlas; simplemente pasarles (con cuidado para que no se rompan) un trapo limpio y seco.

Cuando no la vayamos a consumir enseguida, la guardaremos entera en la nevera, pero en una zona que resulte algo oscura (lejos de la luz del frigorífico). Si no nos es posible, guardarla de igual forma pero colocándole encima una tela limpia o sencillamente un papel de cocina.

Una forma muy rica y saludable de comerlas es, poniéndolas hoja por hoja en un plato, rallar zanahoria y colocarla encima; después un poquito de aceite de oliva (pero sólo un hilito) y sal.

 

Seguir leyendo...

Rocío Carrasco y Rocío Flores

El tema que está desde hace días en boca de todos no es de los que me quitan el sueño, pero como en este blog se habla de todo lo divino y humano, vamos a ello. 

Del "buen padre" no voy a hablar sencillamente porque no me interesa lo más mínimo ese sujeto, al que llevo más de veinte años viendo en la televisión haciendo "pico y pala" contra la que fue su mujer. Por lo tanto me voy a guardar mi opinión sobre él (que la tengo).

He estado viendo el documental por episodios de Rocío Carrasco, y tengo que decir que ya en el primero de todos la creí. Conforme se han sucedido no he cambiado de opinión. 

En las redes sociales se está mirando "cachito a cachito" cada palabra de la señora Carrasco, e incluso teniendo la osadía de interpretarla en sus intenciones. He llegado a leer cómo se la criticaba incluso por su forma de sentarse o por los colores de su ropa. Creo que no hace falta decir mucho más.

Hoy Rocío Flores, la hija, ha hecho unas declaraciones en televisión pidiéndole a su madre "hablar", y diciendo que ayer mismo la llamó por teléfono en dos ocasiones. Y media España (es un símil) creyéndola.

Rocío Carrasco ante cada una de sus aseveraciones ha presentado documentación: parte de lesiones (que le produjo su hija), denuncias interpuestas (hacia su ex), certificados médicos por su intento de suicidio, sentencias judiciales, etc. Pues ni con esas muchos la creen. 

Rocío Flores simplemente habla (igual que lo ha hecho su padre durante lustros), y hay quien la cree sin más.

Es decir: a quien (con pruebas) es una víctima se le cuestiona e incluso se le juzga a nivel de populacho, condena y ajusticia. De los insultos con que se le ataca no voy a hablar porque son dignos del mayor de mis desprecios. Pero en cambio a su ex y a su hija... la sola palabra basta. 

Y lo peor es que todo eso no es la primera vez que sucede. Por seguir con personas conocidas, ya ocurrió con Carmen Ordóñez, y seguramente está ocurriendo día tras día con muchas mujeres que no tienen la televisión para defenderse. Recordemos lo que pasó con Ana Orantes, la primera mujer que denunció públicamente los maltratos (también en televisión), y que fue asesinada por su ex-marido días después, prendiéndole fuego viva.

Que la víctima, sea quien sea, tenga que "demostrar" que dice la verdad, y que incluso con eso se la cuestione, es vergonzoso y vergonzante, y desde luego da idea de lo que en realidad es la gente e incluso la justicia. Porque si a esa injusticia le añadimos que "la otra parte" (y me estoy refiriendo en el caso de la Carrasco a sus dos contrarios) no necesita probar nada, el escarnio se acrecenta. 

La "niña" a la que muchos defienden tiene 25 años y lleva prácticamente diez utilizando las redes sociales (por cierto: hoy ha cerrado su cuenta de Twitter) para decir auténticas barbaridades contra su madre. Y repito que hoy ha utilizado la televisión para ¿publicitarse?, para ¿lavar la imagen de su padre?. 

La gente que apoya a "la niña" olvida que existe la sentencia de un juez donde se hace constar que durante tres años y medio maltrató a su madre, sin que ésta la perjudicara nunca, denunciándola. No voy a relatar aquí más hechos conocidos porque sería muy tedioso, pero la joya es toda una joya. Hijos de gatos gatitos.

Lo menos que se debe hacer si realmente quieres arreglar una situación complicada y que dura ya muchos años, es pedir perdón: por las faltas de respeto a tu madre, por los golpes, por las patadas, por la mentira de encima querer presentar una denuncia por malos tratos hacia tí... Eso para empezar. Y después ten un poco de humildad.

Repito que no es un tema, el de los famosos y sus problemas, que suela traer a este blog, pero hay cosas, y la violencia y el maltrato es una de ellas, que nadie debería consentir. Porque si Rocío Carrasco hubiera prosperado en su intento de suicidio, no habría tenido ni siquiera la oportunidad de hablar ante todo un país que ha escuchado, durante 25 años, lo terriblemente mala que era.

A falta de que se explique en su totalidad (el documental no ha terminado), hay cosas que yo todavía no comprendo... y por eso precisamente hay que darle el beneficio de la duda. Yo al menos se lo doy. 

La historia de estas dos mujeres es mucho más larga y complicada de lo que yo he podido explicar aquí, pero es muy sencillo enterarse porque todo el mundo está hablando de ello. Lo que no se puede es hablar y mucho menos opinar sobre algo que únicamente conoces de oídas porque ni siquiera estás viendo donde una de las partes está explicando y demostrando cómo fueron las cosas... y hay demasiados que lo están haciendo.

Repito que no es un tema que me quite el sueño, pero estoy más que harta de leer la brutalidad de la gente que no tiene ningún tipo de miramiento hacia nadie, sea quien sea. Lo que antiguamente se conocía como "patio de vecinos" o "corrillos de bar" es poco comparado con lo que hoy es Twitter, Facebook y demás. Y luego dicen que hemos progresado. 


Seguir leyendo...

Garbanzos sin nada

Sin nada, sin nada... no, pero casi. Porque estos garbanzos no llevan carne, ni siquiera huevo duro, ni embutidos. Seguro que si sigues leyendo te sorprenderá... porque están buenísimos. Garantizado.

60-80 grs de garbanzos en seco por persona.
Medio litro de agua por persona
2 puñados de espinacas congeladas (mejor de las de hoja que la picada).
Medio puerro (picado muy pequeño)
Aceite.
Sal.
Pimentón dulce.
1 hoja de laurel
2 cucharaditas de harina (ó una grande)
2 clavos de olor
Azafrán


Muchos usan los garbanzos de frasco ya cocidos porque no tienen tiempo; y es cierto que ayudan mucho cuando hay prisa... pero también es verdad que no tienen nada que ver, en cuanto a sabor, con los secos. Así que si puedes (y quieres), puedes hacer esta y otras recetas en tu tiempo libre y pon mayor cantidad: todo se puede congelar.

Partiendo de que usamos garbanzos secos: tienes que ponerlos en remojo la noche anterior, con agua y una cucharadita de bicarbonato. A la mañana siguiente, los lavas, escurres y ya están listos para usar. Se cuecen con agua y poca sal junto con los dos clavos de olor (que evitarán los gases intestinales posteriores) en la olla a presión, durante 30 minutos a fuego medio. Sacar y escurrir...reservando el agua tapada. Quitar los clavos del agua y tirarlos.

Al mismo tiempo que se cuecen los garbanzos, en otro fuego ponemos una cacerola con agua y poca sal. Cuando hierva añadiremos las espinacas, el medio puerro picado, la hoja de laurel, un chorro de aceite de oliva, dos cucharaditas de pimentón y el azafrán. Dejar cocer a fuego medio-bajo, tapado.

En una sartén pequeña y con una cuchadita de aceite, sofreir la harina hasta que dore y echarla rápidamente al guiso de las espinacas.

Cuando los garbanzos estén cocidos y escurridos, ir añadiéndolos al guiso, mover levemente y dejar cocer unos 15 minutos más, bajando al mínimo el fuego. Si viéramos que se nos va quedando sin caldo, añadiremos del agua de cocción de los garbanzos (siempre agua caliente o tibia: los garbanzos se "encallan" -endurecen- si durante la cocción se les agrega agua fría).

Emplatar y servir.


Hay una segunda opción de esta misma receta que es, antes de poner a hervir las espinacas, el puerro, etc., sofreirlo brevemente con poquísimo aceite y echarlo después todo al agua. El proceso a seguir es el de la cocción que se indica.


Como cualquier otra legumbre (alubias, lentejas...): están más buenas al día siguiente que el mismo día de hacerlas.

 
Seguir leyendo...

Jane Maria Bowkett

Sorprende los escasos datos que existen en Internet sobre esta pintora, sobre todo si pensamos que nació y vivió no hace tanto; algo que no ocurre con su obra que es plenamente visible. Quizás la explicación es que la época que le tocó vivir estaba dominada por un mundo masculino... y que su marido también era pintor con lo que tenía una prioridad que para ella era imposible... aunque el esposo nunca disfrutó de la destreza pictórica que si tenía nuestra protagonista.

Jane Maria Bowkett nació el 16 de enero de 1839 en Inglaterra, muriendo el 1 de junio de 1891 a los 52 años.

Se casó el 6 de febrero de 1862 con el también pintor dedicado más al paisajismo Charles Stuart (1838-1907) con quien tuvo seis hijos de los que sólo sobrevivieron tres.

Sus pinturas son pura belleza; los protagonistas de ellas suelen ser mujeres en distintos quehaceres femeninos de la época. 






Seguir leyendo...

Viviendo en Twitter

No es que me haya trastornado y ahora viva en Twitter, la red social. Ni se me ocurriría. Pero sí es cierto que algunos parecen haber trasladado la tienda de campaña y la botellita de gas, allí. 

Ya lo he dicho en más de una ocasión: no me gustan las redes sociales, ni Facebook, ni Twitter, ni Instagram, ni cualquier otra que ni conozca. No me gustan. Pero hoy toca hablar de Twitter. 

Hace un tiempo, no mucho, me propuse que ya que era una red social multitudinaria, tenía que conocerla y sobre todo darle una nueva oportunidad. Pues ni con esas. 

La he estado frecuentando y mi conclusión es la que sigue.

Sinceramente... es un lugar repleto de desquiciados, frustrados, gente con mucho tiempo libre, y sobre todo -sobre todo- con enfrentamientos que no tienen ningún sentido. 

La gente -literalmente- se mata allí dentro y se hace más visible que nunca aquello de "las dos Españas". No se argumenta: se ataca a quien no piensa como tú (y no me refiero sólo a la cuestión política) y cuando se acaba el poco cerebro de muchos (que es casi siempre) se intenta decir alguna frase considerada lapidaria y a continuación se te bloquea. Sin más. No hay razones, no hay lo que se conoce como "conversación" aunque sea virtual: es la ley del más fuerte.

Y si entramos en el tema político ya la cosa es escandalosa. Parece que realmente sólo hay dos bandos, dos partidos: Podemos y Vox o lo que es lo mismo, las extremas izquierda y derecha. Los demás son comparsas. Ahí la cosa del enemigo suele pasar a mayores por lo que finalmente quienes no compartimos ni el pensamiento de unos ni de otros, nos aburrimos porque son muy cansinos. Es como discutir sobre si el Real Madrid o el Barcelona: no lleva a ninguna parte. Ni siquiera resulta interesante que es lo peor que le puede pasar a un tema. 

Concretando: Twitter, salvo alguna honrosa excepción, me aburre, me cansa y me harta... porque no me enseña nada, no me demuestra nada salvo que la gente, en su fondo interno, no ha cambiado en absoluto. Siguen pensando y opinando con las entrañas, que es la peor forma de pensar y opinar. Y aplicar la ley de "si no estás conmigo estás contra mí" nunca ha sido bueno para nada. 

Eso sí, a veces (las menos) encuentras un tuit que vale la pena o que te lleva (¡qué cosas!) a un blog que resulta interesante y entonces das por bien empleado tanto tiempo perdido e inútil. Pero están tan en minoría que hace falta demasiado esfuerzo mental para llegar a encontrarlos. 

El otro día, y ya termino, quise "pinchar" un poco con el manido tema de "Rociito" (Rocío Carrasco, hija de Rocío Jurado), que al menos en España es noticia todos los días. Y digo lo de "pinchar" porque aunque bien es cierto que en ocasiones daba mi opinión, en otras en cambio iba un poco contra corriente. Ni siquiera en algo como es el maltrato machista son capaces de argumentar, de defender ideas sean las que sean. Simplemente vuelve ese "si no piensas como yo eres mi enemigo". De nuevo con las entrañas. Unos cuantos me bloquearon y a otros lo tuve que hacer yo porque parecía una persecución en toda regla para intentar convertirme. 

Me produce tristeza el ver que con todo el progreso del mundo, y con las mejores y más cercanas ofertas para educarse, todavía haya tantísima gente ignorante, no ya a la hora de tener una cultura general de todo, si no simplemente... de escribir. El analfabetismo en cuestión de ortografía es hiriente a la vista, y no es un problema de acortar palabras, no: hablo de faltas de ortografía brutales.

En fin, que seguiré intentándolo pero voy a ver de qué forma hago una criba, un "quítame tanta paja en el ojo", y limpio lo que me llega a paladas consiguiendo poner las cosas más a mi gusto. No con los míos (que esos creo que ni existen porque los tengo inventados), si no con lo que me haga feliz y sobre todo pueda aprender. Porque aunque parezca imposible a mi edad, todavía me ilusiona aprender.


Seguir leyendo...

Luis I de Borbón

Hijo de Felipe V, rey de España y María Luisa de Saboya. Nació el 25 de agosto de 1707 en Madrid (España).

Se casó con Luisa Isabel de Orleáns, quinta hija del duque de Orleáns y de María Francisca de Borbón (ésta última hija legitimada de Luis XIV y de madame de Montespan). Luisa Isabel había nacido en 1709.

Cuando se casaron (21 de enero 1722); él tenía 14 años, ella 12.

Felipe V abdicó en favor de su hijo Luis el 10 de enero de 1724, pero el 16 de agosto de ese mismo año el recién nombrado rey enfermó de viruela, falleciendo el 31 de agosto. Tenía 17 años.

Su mujer, la reina Luisa Isabel murió en 1742 cuando contaba 32 años, de un coma diabético.

No tuvieron descendencia.


Seguir leyendo...

Carmen Sevilla

María del Carmen García Galisteo, Carmen Sevilla para la escena, no fue sólo la torpe y graciosa presentadora del "
Telecupón", todo ello fruto en parte de la fiereza de las cadenas televisivas por tener audiencia (y Carmen era un animal escénico), y en parte posiblemente por un mal que aún no se le había detectado.

Pero como he dicho, Carmen Sevilla fue mucho más que todo lo anterior.

Nació en Sevilla (España) el 16 de octubre de 1930. Sus primeros pasos siendo aún una niña (tenía apenas doce años) fue en la compañía artística de Estrellita Castro.

Su primera película fue "Serenata española" dirigida por el prestigioso Juan de Orduña, contando con apenas diecisiete años. Ya entonces su belleza era impresionante.

Su segunda película (1949) es "Jalisco canta en Sevilla", compartiendo protagonismo con el gran cantor de México Jorge Negrete. El éxito es arrollador. 

A partir de entonces se convierte en habitual en las pantallas: "La hermana San Sulpicio" y "Violetas imperiales", ambas de 1952 y la segunda co-protagonizada por el inolvidable Luis Mariano terminan por encumbrarla. 

Pero si hay una película en la que son indiscutibles sus dotes de actriz es en "La venganza", de 1957 con Jorge Mistral como actor
masculino y Juan Antonio Bardem como director; fue la primera película española nominada al Premio Óscar.

Como anécdota en su carrera citar que participó en "Rey de Reyes" en el papel de María Magdalena.

Pero no es justo asomarnos únicamente a su carrera como actriz, puesto que también destacó como cantante, con una voz fácilmente destacable. Y en ello sobresalió sobre todo a partir de su boda, el 23 de febrero de 1961, con el compositor español Augusto Algueró (de quien nos ocuparemos en otro momento). De este matrimonio nació su único hijo, Augusto José. La pareja se divorció años después. 

En 1985 y después de una larga convivencia, se vuelve a casar esta vez con el empresario cinematográfico Vicente Patuel, matrimonio que duró hasta la muerte de éste.

Y por último en 1991 llega el "Telecupón".

Sus últimas apariciones en televisión fueron en el programa de TVE "Cine de barrio" (2003-2010), donde sus olvidos ya eran continuos y sus "gracias" movían a la pena, porque era notorio que algo no iba bien en Carmen. En el 2012 se le detectó la enfermedad de alzheimer. Actualmente vive en una costosa residencia de ancianos.

Carmen Sevilla: una de las mujeres más bellas del cine español.

 







Seguir leyendo...

Esperando...

Es desconcertante enfrentarse a un estado de ánimo tan bajo que casi es imposible respirar cuando hace apenas unas horas estaba boyante y llena de energía. El cuerpo humano... o la mente, qué sé yo, nos juega estas malas pasadas y, en esos momentos, sólo apetece la soledad y el silencio. Pero casi nadie nos entiende. Casi nadie que no haya pasado por eso mismo es capaz de entender que de nada valen las palabras de ánimo y que simplemente hay que dejar pasar esa ola que nos inunda por completo y que en su retroceso hasta es posible que nos deje un cierto bienestar. 

Y lo peor está aún por llegar. Lo peor viene acompañado de la noche que se nos presenta preñada de presentimientos negros, de ausencias, de desamores y que se nos hace eterna, eterna... y vamos viendo cómo se van desgranando las horas y los minutos como lluvia en los cristales resbalando lentamente o con impúdica fuerza mientras golpea nuestros corazones.

En esos momentos llamamos a gritos al alba que casi nunca responde cuando desearíamos su presencia con inmensos ramos de rosas blancas, con música acariciadora y suave, con palabras de aliento o caricias reparadoras y amables. 

Mientras, la noche se va preparando para ese parto de amor, y va alumbrando amaneceres que disipa la tristeza, la soledad, el dolor. Y al fin llega el momento y nace un nuevo día de piel tersa y aterciopelada que nos llena de terura y alegría... o no. Porque a veces, esa sensación se alarga en sucesivas noches de eternos y complicados partos. Pero, casi siempre... o siempre... la paz renace con nosotros y vuelve a salir el sol de un nuevo y radiante día.

Mientras, conservaremos la esperanza de ese momento... que llegará, sin duda... aunque tarde tanto que su espera sea un eterno tormento. 


23 enero 2005

laluna

 

Seguir leyendo...

Ya le vale a San Agustín

San Agustín en el siglo V (5) decía sobre el limbo: 

Los niños sin bautizar van al infierno. 

Y yo en mi supina ignorancia me pregunto que por qué un crío pequeño tenía que pagar "los pecados" de los padres. ¿Dónde estaba la misericordia?. 

Recordemos que hasta el siglo XIII (13) no se cambió esa definición por la de que iban a un lugar intermedio, solamente para ellos tal y como entendemos hoy. 


Seguir leyendo...

Juana de Vega

Juana de Vega (Juana María de Vega Martínez) fue, sobre todo al principio de su vida, una mujer al uso dedicada al mantenimiento y cuidado de su hogar y de su esposo. Luego las cosas cambiaron.

Nació en Coruña (España) el 7 de marzo de 1805. Fue hija única y tardía del matrimonio formado por Juan Antonio de Vega y María Josefa Martínez.

Se casó por poderes con Francisco Espoz y Mina el 25 de diciembre de 1821; ella tenía 16 años, él 40.

Debido a los problemas que tenía Espoz con el rey Fernando VII, tuvieron que exiliarse, no pudiendo regresar hasta 1833. Espoz murió en 1836. Juana recibió, como reconocimiento a los méritos de su esposo, el título de condesa de Espoz y Mina. De 1841 a 1843 fue aya de la futura reina española Isabel II.

En esa época escribió "Historia interior de palacio". En 1851 redactó "Memorias del general Francisco Espoz y Mina", teniendo a su finalización cinco volúmenes.

En 1852 se produce un encuentro con el músico Pablo Sarasate, estando ambos en una fiesta privada. Fue tal el impacto causado que se convirtió en su mentora, pagándole los estudios en Madrid. Posteriormente y como agradecimiento, Sarasate le dedicó su mazurca "Mi primera inspiración" en 1882.

En 1853 se produjo una epidemia de cólera; el alcalde de Coruña le pidió que se hiciera cargo del hospital, algo que aceptó. También tomó bajo su protección el hospicio, donde llegaban continuamente los huérfanos por la epidemia.

Murió el 22 de junio de 1872 a los 67 años. En su entierro tuvo honores de teniente general.

A pesar de la época que le tocó vivir, fue una mujer liberal, acorde con Concepción Arenal y Emilia Pardo Bazán. Tuvo inquietudes y nunca se dejó limitar a las funciones que había establecidas a la mujer, sobre todo si estaba casada.


Seguir leyendo...

Diferencia entre pedófilo y pederasta

 Un pedófilo es quien se acerca a niños y/o niñas pequeños con el objeto de lograr consecuencias sexuales. Generalmente los pedófilos son varones. 

Un pederasta es quien también tiene intenciones sexuales, pero hacia chicos en la pre-adolescencia. Los pederastas también suelen ser varones. 

En un principio se pensaba que ambos eran enfermos con alguna desviación sexual en su mente. Hoy se sabe, científicamente, que no es así y que sus comportamientos se deben a un desprecio total hacia el ser humano ajeno a ellos mismos, y a la búsqueda exclusiva de placer en sus más bajos instintos; no les preocupa ni les importa el daño que ocasionan, tanto físico como psíquico a sus víctimas. Por ello es prácticamente imposible su reiserción social puesto que no suele haber arrepentimiento. 

Seguir leyendo...

Cómo abrir frascos de legumbres?

En ocasiones cuando compramos frascos de cristal con alimentos pre-cocidos dentro (alubias, garbanzos, espárragos, etc), no hay forma de extraer con cierta facilidad su contenido... ni aún dándoles los consiguientes golpes contra el dintel de una puerta o contra el suelo.


Si les introducimos algún tipo de cucharilla u otro utensilio fino, lo único que conseguiremos será destrozar lo que contiene. Así que vamos a usar el ingenio.

Como primera solución: después de haber vaciado un poco el frasco con golpes en su parte inferior, llenarlo con agua del grifo y moverlo suavemente (colocando encima la tapadera sin enroscarla). Con un poco de suerte, el fondo se desprenderá.

Si lo anterior no funciona: hacer lo mismo... pero con agua tibia. Mover siempre suavemente para que no salga todo hecho un puré.

No hay que olvidar jamás que las legumbres hay que enjuagarlas siempre, quitándoles por tanto el caldo que las conserva, ya que ese caldo contiene aditivos no aconsejables para la ingesta humana.

Seguir leyendo...

Cómo congelar las verduras?

En primer lugar limpiar, pelar y trocear las verduras.

Poner una olla grande con abundante agua y sal (una cucharadita de sal por cada litro de agua); llevarla a ebullición. Cuando hierva poner las verduras en un cestillo, ya que si vamos a cocer muchas, lo haremos en tandas.

Aparte tener preparado otro recipiente con agua fría y cubitos de hielo dentro.

Hervir las verduras de 1 a 4 minutos (según el grosor de las piezas). Sacarlas del cestillo y meterlas enseguida en el agua helada. Escurrir y secarlas con papel de cocina (absorbente). Dejar enfriar completamente.

Colocar en los recipientes donde se vayan a guardar (recordar que tienen que ser recipientes de plástico, vidrio o bolsas con cierre hermético); sacarles el aire: si utilizamos un táper (tupper) después de cerrar bien la tapa, abrir una de las esquinas y apretar en el centro, seguidamente volver a cerrar. Etiquetar los envases con el peso de las verduras introducidas en él y la fecha del envasado.

Continuar escaldando, enfriando y envasando el resto, en tandas siempre.

Cada 7-8 tandas cambiar el agua, tanto de la olla caliente como del agua helada; conforme se derritan los cubitos de hielo, irle incorporando más.

Una vez completamente frías y escurridas (jamás hay que guardarlas ni calientes ni tibias), pueden durar en el congelador un máximo de 3 meses, sin que pierdan ninguna cualidad.

Cuando más tarde vayamos a utilizarlas... no descongelar previamente: calentarlas o freirlas o como vayamos a usarlas, sin descongelar.

Seguir leyendo...

Primero quitaron el limbo y después el purgatorio.

La Real Academia de la Lengua Española, guía para quienes hablamos el español, últimamente va un poco en marcha "veleta": según giran algunos deseos. Y digo eso porque elimina palabras y conceptos según modismos, y añade otras y otros en un intento, casi bochornoso, de agradar a quienes ni siquiera conocen el idioma, hablando una especie de jerga que ni ellos entienden.

Pues de lo mismo parece haberse contagiado la iglesia católica. Primero quitaron el limbo que todos conocíamos era un lugar donde iban los inocentes, los niños (fetos) que aún no habían nacido y por tanto no habían tenido el tiempo suficiente de recibir el bautismo. Surgió de un intento de considerar a los nonatos como criaturas con entidad propia y considerar abominable el aborto, fueran cuales fuesen los motivos para esa interrupción. Y como todo concepto forzado, el invento igual que surgió, fue igualmente eliminado.

Actualmente hay otro lugar que tampoco existe: el purgatorio; un lugar al que se iba a pagar los pecados cometidos, de los que aunque había habido arrepentimiento en el último momento de vida, no se había recibido el sacramento de la confesión y con ella el perdón del cielo. Es decir: el que uno reconociera malos actos no era suficiente si no se había logrado el "certificado" pertinente de forma más o menos pública.

El purgatorio era parecido al infierno: con llamas y sufrimiento... pero con menos intensidad y por tanto menos dolor también. Allí se estaba en plan "condena" el tiempo estipulado por no se sabe quién. Después ya se iba al cielo.

Pues bien, la abolición del purgatorio fue fruto del papa Benedicto XVI. Y en estos días y en una entrevista periodística el también papa Francisco I ha dicho que el infierno tampoco existe.

Lo que ocurre es que al quitar el infierno surge un problema que al parecer aún no se ha solventado. Si un asesino -por ejemplo- con un montón de víctimas, muere arrepentido pero no con el beneplácito de la confesión hecha... antes iba al purgatorio a penar, pero ahora no, ahora va directo al cielo. Es decir... le vale el arrepentimiento personal de última hora. Eso está muy bien pero claro... va al cielo igual que una buena persona que no ha hecho nunca mal a nadie. ¿Es eso justo?. Que cada cual saque sus conclusiones, pero si los malos no pagan ni aquí ni allá... 


Seguir leyendo...